Tecnologías de la información crecieron un 46% en Uruguay, según una encuesta realizada por CUTI

La Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información, CUTI, dio a conocer el relevamiento entre sus afiliados en el que se reflejan indicadores de la actividad correspondiente al año 2022, donde se expresa un importante crecimiento del sector. En entrevista con EL TELEGRAFO, Andrea Mendaro, la gerenta general, analizó los principales datos, entre los cuales el destacable es el fuerte crecimiento que experimentó el sector, que alcanzó los 2.840 millones de dólares de recaudación, equiparable al 4% del PBI. Este crecimiento estuvo impulsado por las mayores ventas al exterior, tanto por exportaciones como por filiales de empresas uruguayas en el extranjero, que alcanzaron a U$S 1.816 millones en 2022, contra los U$S 1.006 millones del año anterior.
“Dentro del sector lo sabemos, pero es relevante que la gente sepa, que el país sepa, que ya dejamos de ser solamente un país proveedor de productos. Los servicios son una industria destacable y respetable por su magnitud no solo en actividad, en facturación, en ventas, sino también en empleo”, señaló Mendaro.
Estas exportaciones han tenido por destinos mercados como Estados Unidos (87%), que sigue siendo el principal, seguido por Reino Unido, Argentina, Canadá y Chile. Casi 8 de cada 10 empresas exportan a al menos un destino en el extranjero.
Pero además de ello, Mendaro enfatizó en la capacidad y el potencial de crecimiento, “enormes y que no están limitados por grandes inversiones en infraestructura: no necesitás tener campos o instalar una enorme fábrica para ponerla a producir, para generar cifras significativas de generación de divisas, de facturación y de empleo”. Esta situación debiera ameritar que se empiece “a mirar con otros ojos, con el cariño, con la simpatía, hacia una industria que genera oportunidades de empleo, que genera cifras cuantiosas de facturación, que eso es ingreso de divisas, eso es consumo del país, eso es generación de mayor recaudación también para un Estado y también hace sentido en poner foco para apuntalar todo lo que se necesite para que se siga desarrollando”.

DÉFICIT

Y justamente una de las preocupaciones que la Cámara ha venido planteando desde hace muchos años es la de la formación de las personas para que puedan acceder a esta demanda creciente de mano de obra. “En el último año se generaron 3000 puestos de empleo, es lo que se refleja en la encuesta, que es solo en el universo de empresas CUTI”. Pero además estos puestos de trabajo tienen otras virtudes, como la descentralización, ya que “después de la pandemia se acentuó muchísimo la práctica del trabajo remoto, hay muchos colaboradores de las empresas que están en todo el país, entonces por ende generando un ingreso y consumiendo en todo el territorio”.
Allí se plantea otra inquietud, que es la de generar oportunidades de formación en estas áreas, en todo el país. “Eso viene cambiando poquito a poco, lo mismo con la descentralización de esta formación, pero tenemos un desafío enorme con el tema de los cupos disponibles, para que la UTEC, tenga la capacidad de absorber la demanda que está teniendo hoy de los interesados en formarse en carreras vinculadas a Tecnologías de la Información”, planteó. Es que UTEC ha sido la institución abanderada de esa descentralización en el interior del país, “específicamente con una modalidad además semipresencial en lo que es la formación en tecnología, que también es algo innovador y que está funcionando muy bien”. Sin embargo hay una dificultad en la capacidad que tiene de absorber la demanda de los interesados por formarse en esta área. “No es suficiente, y eso genera un cuello de botella entre la gente que busca una oportunidad de reconversión, o de insertarse en un mercado laboral que promete empleo. No tenés oportunidad de formarte porque de repente la oferta no existe, o es muy reducida”, dijo.

TALENTOS

Precisamente, generar las condiciones para que se puedan formar más trabajadores con las capacidades técnicas que el sector demanda es una de las acciones que el sector entiende necesaria y forma parte de ese “mirar con cariño” que pretende. “Son pequeñas acciones que hacen sentido y es ponerle el foco a la importancia de una industria de servicios para que todos los uruguayos, en todo el país, puedan aprovechar esas oportunidades”, dijo. Además, afirmó, “no tiene techo, porque la capacidad está dada por la cantidad de talentos que se puedan reclutar”. Y un ejemplo de esto se aprecia en los datos sobre las filiales en el exterior. “El fuerte (de los servicios que se ofrecen) se genera acá en el país, eso que se genera en las filiales lo podríamos generar desde el Uruguay. El tema es que las empresas se encuentran con una capacidad limitada de poder contratar talento, entonces naturalmente lo que hacen es ir a buscarlos afuera”. A veces los contratan directamente para trabajar en remoto desde el exterior, pero hay otros casos en los que las empresas se expanden por razones comerciales, “están en el territorio donde quieren expandir sus negocios, abren oficinas y empiezan a contratar gente de otros países para atender y hacer frente a nuevos proyectos que logran vender”. Pero esto no ocurre únicamente en Uruguay, “en todas partes del mundo no es suficiente la cantidad de gente, creo que solo en la India puede ser que ese fenómeno no se dé, pero la cantidad de talento es insuficiente para lo que la industria demanda y las empresas empiezan a buscar recursos en otras partes”.

EXTRANJEROS

Otra forma en la que las empresas tecnológicas buscan suplir la falta de manos uruguayas es incorporando extranjeros que se radican en el país y encuentran una oportunidad en el sector. “Mucha gente ha migrado buscando oportunidades fuera de su país, nosotros en la encuesta relevamos cómo es la integración de personal extranjero en las empresas y a la cabeza de ese ranking está Argentina, con casi el 38%”. En la lista por países de procedencia siguen Cuba, Venezuela y Colombia. Pero además de las circunstancias que favorecen esta realidad, la industria promueve la radicación de más extranjeros para incorporarse al sector. Fruto de ello, “recientemente se aprobó una Ley de atracción de talentos calificados. Lo que la industria impulsa es decir ‘señores: Uruguay es atractivo para venir a trabajar, entonces mírennos’. Las empresas buscan esos talentos afuera, pero la idea es que vengan y se radiquen en Uruguay, con eso esperamos que se fomente también la venida de nuevos talentos calificados”. Es una forma de tratar de “mitigar esa carencia de talentos que hoy existe” y que se ampara también en el panorama que ofrecen las instituciones educativas, donde el crecimiento de la matriculación y del egreso de profesionales en tecnología no crece. “No tiene una variación significativa”, afirmó.

JUVENIL

Otro dato que corroboró la encuesta es que las tecnologías de la información siguen siendo generadoras de fuentes de trabajo para los sectores más jóvenes. “El 13% es menor de 25 años, después, un 44% está compuesto por personas entre 25 y 30, hay un 35% de 30 a 49 y los de más de 50 años son el 9%”, resumió. No quiere decir con esto que no se empleen personas de mayor edad, “el tema es que no hay tantas personas de una franja etaria mayor formada en aspectos técnicos”. La misma CUTI promovió hace algunos años también un proyecto propio de reconversión laboral, “apoyado por Inefop que se llamó Bit (b_IT), donde le mostramos a mucha gente que podía generar nuevas capacidades para insertarte laboralmente en esta industria. Tuvimos muchos casos de éxito, pero en general, claro, los resultados de la encuesta arrojan que hay más gente joven, porque naturalmente son carreras relativamente nuevas”.

GÉNERO

La encuesta mostró también una leve reducción en la brecha de género entre los empleados del sector, que componen actualmente un 65% de hombres y 35% de mujeres, contra el 66% y 34% respectivamente del 2021.
Señaló la gerenta que “es algo que viene cambiando en forma muy lenta, un punto porcentual por año, que se repite en la educación: no hay tantas mujeres que eligen formarse para trabajar en esta industria”. La cámara viene trabajando en esta temática hace muchos años, “derribando algunos mitos o algunos preconceptos culturales que tenemos, y eso está cambiando. Va cambiando en la misma medida que cambia la formación, cambia también un punto porcentual año a año las mujeres que eligen formarse en TI”.