Bajo el título “Finalizó la sequía meteorológica 2020-2023 en todo el Uruguay”, Inumet informó acerca de lo acontencido en nuestro país entre los meses de enero de 2020 y diciembre 2023, en donde todo el país estuvo la mayor parte del período bajo condiciones de sequía, en un total de 28 meses sobre 45 (62%) de los meses.
Desde abril 2022 hasta setiembre 2023, fue el periodo más prolongado con 17 meses consecutivos de sequía. Entre enero y febrero de 2023 se alcanzaron los valores mínimos absolutos del período con valores extremos de -2.1 y -2.2 de anomalías respectivamente (sequía extrema) a nivel nacional.
En último año, el IPE para el año 2023 (acumulado en 12 meses) presentó condiciones de exceso de humedad en el noreste; mientras se mantuvieron las condiciones de sequía severa sobre el extremo sur y suroeste de Uruguay; situación que mejoró en el último trimestre.
Precisamente el último trimestre del año 2023 (octubre, noviembre y diciembre), mostró por primera vez desde el trimestre abril, mayo y junio de 2020, condiciones del Índice de Precipitación Estandarizado (IPE) dentro de lo normal (en la zona suroeste) o por encima de lo normal (en el litoral oeste), por lo tanto, desde el punto de vista climático ha finalizado la sequía meteorológica (2020-2023) en todo el Uruguay.
Variabilidad anual de precipitación
La precipitación acumulada anual en Uruguay presenta una gran variabilidad, el acumulado promedio a escala país es de 1305 milímetros (período de referencia 1981-2010).
Existen años extremadamente secos, como por ejemplo 2008 con 758 mm y 1989 con 872 mm, mientras que el 2002 fue excepcionalmente húmedo con 1988 mm.
Las desviaciones con respecto a las condiciones medias de la circulación atmosférica definen las llamadas anomalías climáticas. El fenómeno El Niño – Oscilación del Sur (ENSO en inglés) es el ejemplo más notable de variabilidad climática de un año para otro.
El Niño se refiere, en su concepto original, a la aparición de una corriente cálida en el verano del hemisferio sur (diciembre, enero y febrero), frente a las costas de Perú y Ecuador. Esta corriente oceánica se repite anualmente. Se ha observado que en forma aperiódica (dos a siete años) este calentamiento es más intenso y prolongado, y se extiende hacia gran parte del Pacífico central ecuatorial.
LA NIÑA
Los valores del índice Oceanic Niño Index (ONI) indican que desde el trimestre julio, agosto, setiembre de 2020 y hasta el trimestre diciembre 2022 y enero, febrero 2023, estuvimos bajo la influencia de una fase fría o Niña, sostiene el informe elaborado por Inumet. Coincidiendo la fase fría con el período prolongado de déficit de lluvias sobre Uruguay, entendiendo que no fue el único factor responsable de la sequía meteorológica. A partir del trimestre abril, mayo, junio 2023 ingresamos a una fase cálida o Niño.
Se destaca que los últimos 4 años, han sido extremadamente secos siendo el tercero más seco el 2020 (914 mm), el décimo primero más seco el 2021 (1108 mm), el décimo más seco el 2022 (1086 mm) y el décimo quinto el 2023 (1189 mm), de la serie 1981-2023.
Haciendo un estudio para la Estación Meteorológica del Prado (Ciudad de Montevideo), en el período 1900-2023, utilizando acumulados de cuatro años móviles y ordenando la serie cronológicamente, se observa que en 2020-2021-2022-2023 los acumulados alcanzaron valores de 3341 mm, siendo este acumulado el más bajo de la serie desde 1915-1916-1917-1918.
Por lo tanto, el período de retorno (empírico) de un evento similares características en dicha estación, es de 114 años.
Porcentaje de precipitación normal (PPN)
El análisis de las anomalías de precipitación expresadas en porcentaje, del valor de referencia (1991-2020) para la precipitación acumulada anual de 2020, 2021, 2022 y 2023, la cual fue construida en base a un valor aproximado de 250 estaciones pluviométricas convencionales; indican que, en 2020, 2021, 2022 tuvimos deficiencias de precipitación sobre todo el país, mientras en 2023 las mismas se mantuvieron en el sur y suroeste.
Durante 2020, las máximas deficiencias estuvieron en la zona suroeste (Colonia y Soriano, principalmente) y en el extremo sur (Canelones), donde superaron el -50% mientras que el resto del territorio nacional promedió entre -25% y -50%.
En el 2021, las máximas deficiencias oscilaron entre un -25% y -50% en el litoral oeste y centro sur (Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano, Durazno, Flores, Florida, Colonia, San José, Canelones y Montevideo, principalmente). En algunas localidades de Soriano y Colonia se observaron deficiencias mayores a -50%.
Durante 2022, las máximas deficiencias estuvieron en el extremo sur y suroeste (Colonia, San José, Canelones y Florida).
En 2023, las deficiencias más importantes, se ubicaron en el extremo sur y suroeste, afectando los departamentos de Soriano, Colonia, San José, Canelones, Montevideo, Florida, sur de Lavalleja y sur de Maldonado, con valores de déficit entre -50% y -25%. Solo algunas regiones de Salto.
Cabe destacar que interpretar la sequía meteorológica exclusivamente en función de la magnitud del déficit de precipitaciones, puede resultar arriesgado, debido a que la climatología de la precipitación varía entre diferentes regiones geográficas y escalas temporales.

