El Instituto Nacional de la Leche (Inale), a través de su presidente el Ing. Agr. Juan Daniel Vago Armand Ugón, trazó un balance del año 2023 y definió las perspectivas hacia el 2024, con la guía para la formulación del Plan Estratégico de la cadena láctea a 15 años.
Vago mencionó la necesidad de aumentar la producción y las exportaciones entre 50 y 100%, incorporar más jóvenes al sector, mejorar la inserción internacional y generar valor agregado industrial.
En lo que refiere a inserción internacional, el jerarca sostuvo que el instituto trabajó en un grupo de acceso a mercados, en el monitoreo permanente del mercado internacional a través de TDM (base de datos de Aduanas Internacional) y otras de libre acceso, así como en el procesamiento y generación de informes, en apoyo a las misiones oficiales.
En el segundo punto del plan, el instituto trabajó en la industralización de lácteos, con modelos de márgenes industriales queseros, en consultorías sobre relaciones laborales de la cadena láctea con visión a futuro, en el Fondo de Reconversión de industriales lácteas, créditos con el BROU y en asociaciones y fusiones para tener más escala y menores costos.
En 2023, el Inale hizo hincapié en la fase tres del proyecto que involucra a la quesería artesanal, el Proyecto Cuencas, la transferencia y adopción tecnológica, la Red Tecnológica Cadena Láctea (RTCL), convenios con el Instituto Nacional de Colonización, créditos con el BROU para Tambo Joven, el Fideicomiso para compras y arrendamientos de tierras y en nuevas formas societarias para jóvenes o tamberos.
En el agregado de valor ambiental, Inale puso foco en el Centro Tecnológico del Agua, proyectos con objetivos basados en ciencia, en el Sello QA, en maquinaria para reciclaje de nutrientes con fondos rotatorios y certificaciones del Sistema de Gestión de Efluentes de tambos.
El 2024
Vago mencionó que hacia 2024 hay una tendencia a que los precios internacionales se mantengan, a pesar de la menor participación de China, así como también se prevé un fortalecimiento de otros compradores. Por otra parte, explicó que la normalización del clima, la recomposición de reservas forrajeras y las mejoras de márgenes en la producción primaria hacen prever un buen año. En el largo plazo, las perspectivas plantean un incremento de la población global de 400 millones cada cinco años, la occidentalización del consumo, seguridad alimentaria mundial con más comercio internacional, restricciones ambientales, el país integrado a las Cadenas Globales de Valor Agropecuarias y Agroindustriales (Cgvaa) y un mejor acceso a mercados con menor peso relativo de aranceles.

