Niña internada con meningitis se encuentra “en fase de recuperación”

Dr. Luis Martínez Arroyo.

Una niña de 2 años con meningitis que debió ser internada en Comepa en los primeros días del mes e intervenida quirúrgicamente, a raíz de una hidrocefalia –una de las complicaciones propias de esta enfermedad– “está en fase de recuperación, terminando el tratamiento antibiótico”, indicó a EL TELEGRAFO el jefe de Ucepyn de la mutualista, Dr. Luis Martínez Arroyo. El profesional explicó que si bien se ha realizado una búsqueda exhaustiva no se ha podido identificar el germen que la causó, pero, en base a estudios de laboratorio dentro y fuera del país, sí se descartan las bacterias y virus habituales, de modo que “no se trata de un caso que nos alerte de una epidemia”, aclaró.

La pequeña internada desde hace unas “tres semanas”, debió ser intervenida quirúrgicamente a raíz de “una de las complicaciones que tiene una meningitis, que es la hidrocefalia”.

El cuadro lo definió como “una meningitis grave”, agregando que “las meningitis son siempre potencialmente graves, dependiendo un poquito del germen y dependiendo a veces de la respuesta de la persona hacia el germen”. En este sentido, ilustró que “involucran las meninges, que son la envoltura del sistema nervioso central y de la médula espinal; son infecciones que afectan a la parte más vulnerable o sensible de nuestro organismo”.
La intervención, en este caso, se realizó para “resolver una complicación de la meningitis”. Esta enfermedad “puede complicarse con distintos problemas, pero uno de ellos es que el líquido encéfalo raquídeo que hay dentro del cerebro deja de circular, se detiene, se acumula, aumenta la presión dentro del cerebro y hay que proceder a evacuar ese líquido que no está circulando adecuadamente, fruto de la inflamación que provoca la meningitis”, describió.

En este momento, “está evolucionando con una recuperación. De hecho se le ha retirado el drenaje, pero todavía está en fase de recuperación y de tratamiento. No está cien por ciento resuelto todo, pero viene mejorando”, puntualizó.

“SIEMPRE APARECE ALGÚN CASO”

Preguntado sobre cuál es la incidencia de la meningitis en la actualidad, Martínez Arroyo explicó que “generalmente todos los años hay algún caso”.
“Es un problema infeccioso endémico, siempre aparece algún caso, no es como otras enfermedades transmisibles que con las vacunas no se ven o se ven poco, pero cada tanto tiempo aumenta el número de casos”, de modo que “no hay una incidencia fija determinada”, puntualizó.

Existen “dos tipos de meningitis, dependiendo un poco del germen que la produzca sobre todo, pero las más frecuentes son las que producen las bacterias”, en tanto otras son causadas por virus, conocidas como “meningitis víricas”, señaló. Estas últimas, “a veces sí suelen darse en brotes estacionales y no son tan severas como las bacterianas, aunque pueden serlo, pero no en su totalidad. Las bacterianas son más ocasionales y habitualmente hay casos que, cuando se dan de forma epidémica, se deben a una bacteria que se llama meningococo, pero hay otras que la pueden producir”, indicó.

“NO LOGRAMOS IDENTIFICAR A NINGÚN GERMEN”

Preguntado en el caso de esta niña cuál sería la causa, puntualizó que “no logramos identificar a ningún germen –eso pasa algunas veces en los procesos infecciosos–, a pesar de que hemos hecho una búsqueda muy exhaustiva incluso enviando pruebas de laboratorio a Montevideo y alguna hasta afuera del país. Eso puede suceder sobre todo cuando se inicia un tratamiento antibiótico previo”, agregó. En ese intento para detectar el germen, “hemos hecho varios procedimientos de biología molecular, de PCR, para virus, bacterias, hongos que han sido negativos, pero eso puede ocurrir”. No obstante, aseguró que “no es de las bacterias habituales, ni de los virus habituales, porque todos esos resultados han sido negativos. O sea, no se trata de un caso que nos alerte de una epidemia”, reafirmó, aclarando que “no es un meningococo, no es un neumococo”, ni tampoco enterovirus, “todo eso se ha descartado”.

“Hay un grupo de enfermedades infecciosas donde no llegamos a identificar el germen que ha causado el problema”, como ocurre en meningitis, neumonías u otro tipo de infecciones. Este ha sido el caso, en que “no hemos podido identificar y no creemos que lo podamos hacer, porque todos los resultados buscando la bacteria han dado negativos y ahora ya con el tratamiento encarado es muy difícil poderlo rescatar”, consideró.

CASOS ESPORÁDICOS

“En los últimos años hemos tenido casos esporádicos” de esta enfermedad (por neumococo, meningococo, estreptococo), pero han sido “de forma aislada; no ha habido una sucesión de casos, ni un riesgo de un virus que se transmite”, afirmó.

En lo que refiere a la sintomatología, identificó como los “síntomas clásicos de la meningitis” dolor de cabeza, fiebre alta y vómitos, en tanto también puede haber una disminución “en el nivel de la conciencia, o sea uno tiende a estar más dormido” e incluso molestia por la luz, es decir fotofobia.
Igualmente, a veces la enfermedad aparece “de manera más solapada, con síntomas menos claros”, aunque en la consulta en el examen médico “tenemos una serie de signos clínicos que orientan hacia el riesgo de meningitis”, observó.

En el caso de bebés de corta edad, “los síntomas muchas veces no son tan claros”. De todas maneras, el profesional describió que “lo que es claro” es que “el niño empieza a estar con una reactividad que es anormal, o está muy irritable o no responde, y generalmente asociado a fiebre alta, dolor de cabeza y vómitos”. En lo que respecta al tratamiento, para las bacterianas, “es el uso de antibiótico, generalmente ahí dependiendo del germen se usa uno u otro de forma inicial. En el caso que sea viral, algunos virus pueden tener tratamiento con algunos antivirales, sobre todo las meningitis por herpes –o meningoencefalitis por herpes– pero hay otros que no tienen un tratamiento específico que logre curar antes o disminuir la existencia de complicaciones”.

PUEDE DEJAR SECUELAS Y SER MORTAL

Se trata de una enfermedad que puede “dejar secuelas” e incluso puede ser letal, advirtió el entrevistado, por lo que recomendó consultar al médico ante la duda, que permita iniciar un tratamiento precoz.
“Muchas veces pasa, como en algunos casos de procesos infecciosos, que se presentan con una evolución tan rápida que en realidad no podemos hablar de un diagnóstico tardío”, sino que ocurren “de forma grave desde el principio”, apuntó.

Más allá de eso, teniendo en cuenta que es una enfermedad que puede dejar secuelas, “cuando haya dudas hay que consultar”, subrayó, explicando que “cuanto antes se inicie el tratamiento siempre va a ser mejor”.
“Puede haber varios tipos de secuelas”, sostuvo, a la vez que advirtió que “puede ser también una enfermedad mortal. Por eso, muchas veces cuando hay meningitis, si son graves, ingresan a la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos)”.

“Pueden haber convulsiones, secuelas de epilepsia, secuelas sensoriales, reacciones auditivas, alteraciones visuales, trastornos motores también asociados como secuelas; hay varios tipos de problemas neurológicos”, describió.
Teniendo en cuenta lo explicado, insistió en la importancia de “un diagnóstico lo más pronto que se pueda, para iniciar el tratamiento lo más precozmente” posible.