Al norte del río Negro es mayor el problema de endeudamiento entre la población joven

El gráfico incluido en el informe evidencia que el problema del endeudamiento juvenil es más preocupante al norte que al sur del río Negro.

El Banco Central del Uruguay, BCU, y el Instituto Nacional de la Juventud, INJU, dieron a conocer recientemente una serie de acciones que se implementarán para tratar de educar y apoyar a los jóvenes en el manejo de su dinero. Para ello se puso en marcha una plataforma digital llamada PIN! Piques para organizar tu dinero. En una entrevista con EL TELEGRAFO el director del INJU, Aparicio Saravia, señaló que este recurso y otros, como los talleres que se comenzarán a implementar en la segunda mitad del año, se activaron a partir de la constatación de los problemas que se detectaron en la población juvenil (menores de 30 años) para la gestión de sus deudas. Dentro de la porción de población que tiene deudas, el 44% tiene problemas para hacer frente a su situación. Esto surge de un informe realizado por el BCU que describe la situación actual del endeudamiento juvenil, dimensiona su importancia y describe sus principales características.

Dentro de estas características hay una sumamente llamativa que tiene que ver con la residencia de esos jóvenes deudores. En la gráfica en la que este se representa por colores, queda claramente visible que cuanto más al sur en el país, es menor la acumulación de jóvenes con problemas para hacer frente a su deuda.

“Se destaca que existe una menor proporción de deudores jóvenes con dificultades en su capacidad de pago al sur del río Negro, siendo el departamento de Colonia el que se encuentra mejor posicionado en este aspecto (41,7%)”, dice el informe, aludiendo a un porcentaje que, de todos modos, no es demasiado bajo. Pero la contracara está en los departamentos del Litoral norte. Encabeza la lista Salto, “donde casi dos de cada tres deudores jóvenes presenta dificultades en su capacidad de pago”, con el 64%. Le sigue Artigas, donde el porcentaje de deudores con problemas para hacer frente a sus obligaciones es del 61,6% y en el tercer escalón aparece Paysandú, con 59,1%. Todos datos que surgen de la Central de Riesgos Crediticios (CRC) del Banco Central del Uruguay, a mayo de 2023.

FINANCIERAS

Del total de 1.905.155 personas registradas en la CRC, a mayo de 2023 había 297.329 (15,6%) con menos de treinta años. De esos deudores jóvenes, el 55,6% mantienen relaciones de crédito saludables. La mayor parte de los deudores con dificultades en su capacidad de pago poseen deudas de crédito al consumo con Empresas Administradoras de Crédito (EACs, también conocidas como financieras), quienes ofrecen una importante proporción del crédito a este segmento.

La mayoría de los jóvenes con registros en la CRC, 208.211 (70,0%) tienen deudas con financieras, en tanto que un 59,8% presenta deudas con bancos. Un 40,2% de los jóvenes con registros en la CRC presentan deudas exclusivamente con EACs, mientras que el porcentaje es significativamente menor para bancos privados (21,3%) y públicos (6,6%).

Aproximadamente 48.000 jóvenes (el 16,1% del total de deudores jóvenes) poseen la peor calificación crediticia en el sistema financiero y mantienen otros incumplimientos por fuera de la CRC. En promedio, las deudas de los jóvenes son de menor monto que las del resto de los deudores y mantienen una menor cantidad de relaciones financieras.

CONSUMO

La principal fuente de financiamento de las necesidades de consumo de los jóvenes son tarjetas de crédito (71,5%), le siguen los préstamos amortizables (39,6%), préstamos a plazo fijo (5,8%) y sobregiros en cuenta corriente (5,6%). El 30,8% de los jóvenes que tienen algún crédito al consumo tienen dificultades. De los jóvenes que solamente tienen crédito al consumo, el 45,8% tienen dificultades, según el informe. A mayo de 2023, la CRC registraba 209.494 jóvenes con tarjetas de crédito con saldo deudor positivo (70,5% del total de deudores jóvenes), de los cuales un 67,7% no presentaba dificultades en su capacidad de pago. Se observa que la proporción de mujeres sin dificultades en su capacidad de pago es algo mayor que la de hombres (56,2% y 54,9%, respectivamente).