Mario Díaz y Federico Álvarez Petraglia recurren al acceso a la información para conocer situación de encapsuladora

Mediante el recurso de solicitud de información pública, amparado en la ley 18.381, en la víspera se presentó ante la Intendencia de Paysandú una solicitud de información sobre “la gestión del vertedero”, concretamente la planta de reciclado que desde hace tiempo o no opera o mantiene graves problemas de funcionamiento así como de relacionamiento con el personal, que en reiteradas oportunidades ha denunciado falta de pago o de condiciones adecuadas de trabajo.
Mario Díaz, quien ocupó el cargo de Intendente entre febrero y noviembre de 2020 y el ex secretario general Federico Álvarez Petraglia presentaron la solicitud “debido a una seria de informaciones que exponen que le vertedero no está en funcionamiento después que la Intendencia ha hecho una gran inversión, mientras que el privado se ha estado llevando la ganancia sin prácticamente invertir nada”.
“En su momento se informó que se había invertido en la adquisición de una máquina encapsuladora, para hacer la disposición final de residuos que no pudieran ser reciclados”, dijeron Díaz y Álvarez Petraglia. “Pero además se adjudicó en forma directa a la empresa Sandeco la gestión, a partir de un modelo de negocio muy particular, totalmente perjudicial para la Intendencia, esto es para los contribuyentes sanduceros”.
Informaron que en el pedido de acceso a la información quieren “conocer cuál es el uso que está teniendo hoy la encapsuladora y la selección de residuos reciclables. Porque según la información de clasificadores que estuvieron trabajando, la máquina encapsuladora está paralizada. Y en consecuencia tampoco se hace la clasificación manual”.
También “pedimos saber quién financió y pagó la obra de Sandeco, esto es el edificio, la caminería, la obra civil. Según la Rendición de Cuentas del año 2022, la Intendencia de Paysandú pagó 36 millones de pesos, pero bueno, de acuerdo a lo que ahora conocemos, la cifra real puede ser bastante mayor”.
“La licitación aceptada por la Intendencia, la obligó por un lado a comprar la encapsuladora, pero por otro a hacerse cargo de muchos otros costos. Puso la obra civil, pone los camiones que llevan la basura es decir el sistema completo de recolección diaria, incluyendo el pago de salarios, combustibles, mantenimiento de vehículos. Paga además las cápsulas plásticas y además de todo eso le paga un canon cada determinada cantidad de toneladas que la empresa entierra y –por si no fuera suficiente– le proporciona el lugar donde enterrar los residuos encapsulados”, indicaron. “La empresa –que al parecer hace un negoción– también se lleva todo el material que puede ser reciclable que se obtiene”, agregaron.
“Para nosotros –indicaron Díaz y Álvarez Petraglia– es sorprendente todos los beneficios que se le otorgan a un particular, sin un efecto retorno. Porque si se quería pagar prácticamente por todo el presupuesto, se pudo hacer que el beneficio quedara en Paysandú. Esto es, otorgando a los clasificadores esas facilidades, a condición que hagan una cooperativa. Ya que la Intendencia se haría cargo de toda la inversión y además paga un canon por un servicio del que no se ven los beneficios, bien pudo beneficiarse a los clasificadores, que viven aquí y son sanduceros”.
Informaron Mario Díaz y Federico Álvarez Petraglia que “hasta donde sabemos todo surgió de iniciativa privada por la Ley de Inversiones, lo que le dio ventajas al empresario. No lo sabemos de manera certera, por eso realizamos el pedido de acceso a la información, porque faltan confirmaciones. Pero la empresa no hizo prácticamente ninguna inversión. Nos parece que hubiera resultado mejor un llamado a licitación realmente abierto, pero donde la empresa que resultara adjudicataria se hiciera cargo de los costos del proceso, o por lo menos de todo lo que implica comprar la máquina y hacer el edificio, aun cuando la Intendencia continuara con la recolección. Pero que la empresa tuviera riesgos como en cualquier emprendimiento del que participa un privado. Acá la Intendencia puso todo para que el empresario solo pusiera su bolsillo”.
También subrayaron que “ni siquiera cumplió la empresa con los trabajadores, a quienes les pagaba 16.000 pesos mensuales, menos que un salario mínimo nacional. Trabajo totalmente chatarra”.
“Esperaremos el plazo respectivo para que todo esto que se sabe de manera no confirmada, podamos conocerlo con los datos reales, proporcionados por la Intendencia. Es un asunto muy importante y donde hay mucho dinero de los sanduceros”.