En el Espacio Cultural Gobbi, se entregaron los certificados correspondientes a los cursos Gastronómico y Agrodigital que se desarrollaron en todo el departamento a través de los proyectos Ride (Respuestas Innovadoras a Desafíos Estratégicos) que financia el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) y viabilizan la Intendencia de Paysandú junto a la Agencia de Desarrollo.
El director de Desarrollo Estratégico Sostenible de la Intendencia, Ing. Agr. Eduardo van Hoff, el coordinador de las capacitaciones enmarcadas en el proyecto Agrodigital, Álvaro Contrera, junto a la docente de Alfabetización Digital, Ing. Agr. Natalia Teyza, destacaron la concreción de los cursos que finalizaron con la entrega de certificados a quienes concluyeron las etapas referidas a Alfabetización Digital, Trazabilidad Ganadera y manejo y pilotaje de aplicaciones para drones.
“Aún restan algunos cursos. Hasta la fecha brindamos 45 cursos a las 380 personas que se anotaron y cada persona podía optar por realizar una capacitación, dos o las tres. Por eso, hace que al día de hoy lleguemos a más de 1.000 capacitaciones a lo largo del departamento. Nos falta Cañada del Pueblo, que a la brevedad comenzaremos con un grupo de 18 personas y con ellos cerraríamos la etapa del curso agrodigital. En Tambores hubo dos grupos, en El Eucalipto dos grupos, en Guichón tres, Piedras Coloradas tuvo un grupo, Quebracho uno, en Paysandú hubo tres y en Porvenir, un grupo. Mayoritariamente conformado por 25 personas cada uno”, dijo Contrera a EL TELEGRAFO.
Recordó que “el 7 de diciembre pasado se hizo una primera instancia, donde se entregaron 127 certificaciones” y en la víspera se entregaron a los grupos Paysandú 2 y Paysandú 3, Quebracho y Piedras Coloradas”. Son más de 250 capacitaciones referidas específicamente a Agrodigital que “logramos llegar a todas las localidades del departamento, cuyas inscripciones se efectuaron online”.
TECNOLOGÍA
Van Hoff analizó que “lo digital atraviesa la tecnología de la producción agropecuaria. Veíamos que si los habitantes de los pueblos no tienen esa capacitación, mal pueden salir a vender sus servicios o emplearse en empresas ganaderas. Hoy en día se usan los drones en ganadería, agricultura y forestación. Uno de los inconvenientes de las empresas y los productores es encontrar personas que puedan pilotar un dron”.
El director señaló que “entendimos que era muy bueno salir a ofrecer esa oportunidad de capacitación en pilotaje de drones y sobre trazabilidad ganadera, que se conoce poco. La guía digital es lo que usará de aquí en más. El papel prácticamente desaparece y las declaraciones se hacen online. Pensábamos, honestamente, que íbamos a tener éxito pero con la mitad de la gente. Sin embargo, cuando llegamos a 370 personas en dos meses y medio tuvimos que frenar por los recursos y continuar a través de Inefop, que financió el proyecto”.
Hubo paridad de género entre los asistentes, de los cuales el 60% de quienes finalizan los cursos son mujeres. El rango de edades es de 18 a 55 años, en su mayoría sin antecedentes de cursos similares. “Al menos unas 200 personas nunca habían recibido una capacitación”, agregó Contrera.
Profesionalización
“La idea es que cualquier persona con interés y ganas pueda hacerlo. Tratamos de ver, naturalmente, los talentos para dar la oportunidad de continuar su profesionalización. A partir de este año, el aeropuerto Chalkling tiene una escuela de piloto de drones, donde aquellos que tengan capacidades puedan continuar con su capacitación e Inefop lo apoye y salgan con el brevet habilitante para el manejo de drones. Es algo que se está empezando a exigir como requisito. Esperamos poder seguir repitiéndolo más adelante, en tanto Inefop evalúa esta experiencia para realizarla a nivel nacional”, informó van Hoff.
Puntuales
Teyza, docente de Alfabetización Digital, destacó la puntualidad de los asistentes a los cursos. “Me llamó la atención la puntualidad y diversidad porque hubo peones rurales, pequeños productores, maestras rurales, jóvenes que finalizaron el bachillerato en la Escuela Agraria y hacían el curso”.
Aclaró que “Alfabetización Digital no fue un curso de computación, sino entender y comprender para qué nos puede servir una computadora. También me llamó la atención que muchas personas contaban con una computadora en su casa en desuso porque no sabían cómo usarla, más allá de los juegos. La idea fue entender algunos programas que servían para producir, manejar situaciones productivas con énfasis en Excel y Word, conocimiento de las virtudes de los mails y las redes. Todas las capacitaciones llevaron una evaluación pertinente de cada curso, que fue aprobado por el 98% de los asistentes”.

