Realizaron taller con mujeres rurales por proyecto de agregado de valor a la lana

Se realizó en Tacuarembó la primera actividad que da comienzo a la Intervención Territorial Específica (ITE) “Agregado de valor a la Producción Ovina Familiar”, desde el llano de la región noreste del país.
En el encuentro regional de productoras y artesanas vinculadas al rubro ovino participaron 70 mujeres de diferentes territorios de Rivera, Cerro Largo y Tacuarembó. Yuri Altieri, referente territorial de la Dirección de Desarrollo Rural del MGAP, señaló que se realizó el taller “con el objetivo de conocernos entre todos los participantes y actores, en el marco del proyecto y de las instituciones del Snider”; (MGAP/DGDR y UD, SUL, INIA, IPA, INC). Se recogieron insumos que serán “utilizados para la planificación y ejecución de las futuras actividades, principalmente capacitaciones que abarcan toda la cadena de valor, desde la cosecha de la lana y confección de prendas hasta la comercialización de los productos”.
Teniendo como referencia el mercado lanero en Uruguay, una actividad clave en el país, que en los últimos años ha tenido una disminución de la demanda internacional y sumada a la mayor producción de fibras sintéticas a precios accesibles, generó una disminución del valor principalmente en lanas medias y gruesas. Para levantar estas restricciones, existe la posibilidad de agregarle valor a este producto, mediante la confección de prendas artesanales y su comercialización en el mercado local.
Los Equipos Territoriales de la región noreste acuerdan avanzar en esta Intervención Territorial Específica, que contempla el rubro ovino con agregado de valor, buscando promover una inserción socioproductiva, con base en este rubro.
Esta ITE promueve la cooperación de productoras y productores ovinos familiares y artesanas, con el fin de agregar valor a la lana, generando un fondo común de lana sucia que garantice el acceso a dicho insumo a partir de la esquila, y por un plazo de 18 meses que es lo que se estipula para llevar adelante esta intervención. Involucra a los cuatro departamentos de la región noreste: Cerro Largo, Rivera, Durazno y Tacuarembó.
Busca atender demandas territoriales, agregar valor a la lana y generar fuentes de ingreso, mediante la venta de los productos. Se pretende que las y los beneficiarios que comercialicen sus productos, induzcan o generen acuerdos con sus pares de esta propuesta, para aumentar el volumen de productos a ser comercializados. Se introducen en el conjunto de capacitaciones, talleres de sensibilización en género y se incluirá sistema de cuidados, cuando sea necesario.

Linda experiencia

Susana Tabares, participante del taller, explicó que “me enteré por la Mesa de Desarrollo de esta convocatoria y la verdad, fue una experiencia muy linda. Mi intención en participar era para adquirir conocimiento, darle valor a la lana, porque me interesa y porque me crié en el medio rural donde mi familia, particularmente mi madre trabajaba con la lana”.
Junto con un grupo de mujeres de Curtina, localidad ubicada a 50 kilómetros de Tacuarembó, tienen varios proyectos con apoyos distintos, uno de gestión y reciclado de residuos. “Soy referente de un grupo de mujeres que trabajamos con la gestión de residuos, en mi caso trabajo en un taller de costura que se llama ‘Cosiendo sueños Curtina’ donde transformamos todas las prendas que nos llegan”, dijo Tabares.
En otros sectores reciclan otros materiales, “mis otras compañeras trabajan con la clasificación de residuos de otros tipos como cartón, plástico. Tenemos este proyecto ‘Curtina recicla Tacuarembó’ hace muchos años, financiado por la Embajada de Canadá desde el 2017, y apoyado por la Intendencia de Tacuarembó. Tenemos un local donde las mujeres rurales trabajan esa parte de los residuos”, precisó.
Reciben apoyos de distintas instituciones, que les permite desarrollar “una salida laboral para Curtina, y aportar a la identidad, la inclusión social de la comunidad”. También participaron recientemente en la muestra Uruguay Sostenible que se realizó en el Antel Arena.
El taller de agregado de valor a la lana posibilita dar oportunidades laborales a la comunidad de Curtina, que suma a otros proyectos que se vienen desarrollando pero que no generan dinero todo el año, nos dice.

Social y comunitario

Destaca la parte social y comunitaria de juntarse; “nosotras fuimos con otras mujeres de Paso de los Toros, Achar, Curtina, Bonilla, Sauce de Batoví; allá nos encontramos con mujeres de otras localidades que ni conocíamos como Rincón de Pi, Melo, Cerro Largo, Vichadero, Caraguatá, y un montón de mujeres que vinieron de diferentes localidades, todas con interés en adquirir conocimiento, no solo como salida laboral, sino también para fortalecernos, darle valor a la materia prima, lo que hicimos desde niños, que la oveja era lo que alimentaba nuestros hogares, y todo lo que nos abrigaba, desde el colchón relleno de lana, los abrigos, mantas”.
En la zona donde vive, los productores ganaderos ovinos no pueden vender la lana por el costo muy bajo en mercado y se las donan a ellas para que le puedan dar utilidad, pensando que el grupo recicla y reutiliza materiales produciendo valor.
“Estamos en el camino correcto con las personas correctas, estas oportunidades son maravillosas”, explica. “De mi grupo somos unas cinco mujeres y otras de la zona de Curtina, y se van sumando más, nos estamos moviendo acá para trabajar esto en la zona, además hay mujeres que ya se habían capacitado en trabajar la lana. Sabemos también que hay un telar también en la zona, hay que ubicarlo; nosotras estamos muy motivadas porque vamos a trabajar en todo el proceso de la lana, desde que sale del vellón hasta que está el producto terminado”, detalló.
Destaca en su relato conceptos que repite: trabajar en comunidad para agregar valor a un producto noble que se produce en la zona, y agrega que cada una de las mujeres del grupo, ya tiene una tarea preferida en todo el proceso, para trabajar y llegar juntas a productos terminados. “Amo estar acompañada de otras mujeres, que viven en otras localidades y realidades, con diferentes experiencias de vida, es lo más maravilloso de estas instancias, es lo que nos empodera como mujeres”, finalizó.