En su exposición como informante de la minoría en el tema “Sangría de yeguas, tortura animal”, en el plenario de la Junta Departamental de Paysandú celebrado el martes en la ciudad de Quebracho, la edila del Frente Amplio Laura Gutiérrez expresó entre otros conceptos que como integrante de la comisión concurrió junto a otros ediles en visita a un laboratorio de Cerro Largo –Biomega– en el que extraen sangre y producen hormonas de yeguas, indicando que se les mostró un laboratorio bien equipado tecnológicamente, a la vez de explicarse los procedimientos y recorrer el establecimiento.
“Vimos las pruebas de sangre de 54 yeguas, que al ser analizadas y comprobar que estaban aptas, continuarían con el proceso. Todas las yeguas tenían insertados chips con los datos clínicos del animal y eran registrados en una planilla para el seguimiento sanitario”, y al día siguiente, “constatamos que a solo diez de las yeguas se les haría la sangría, encontrándose en los potreros ubicadas para realizar la extracción”.
Acotó que la extracción demora entre cinco y seis minutos, y que luego los animales se liberan, los que “quedan cerca de un alambrado esperando no sé qué”.
“En ningún momento pudimos ver cómo llegaban a establo, cómo salían y cómo reaccionaban a dicha sangría, como así tampoco el trato que recibían previo y posterior”, acotó la edila, para agregar más adelante, al reanudarse la sesión suspendida por los gritos proferidos por una activista desde la barra, que “desconocemos qué ocurre cuando el nivel de hormonas no es tan alto, ¿se extrae igual?, ¿qué hay con la recuperación del volumen de sangre en la yegua?”, entre otras preguntas.
Trajo a colación que en Uruguay hay tres establecimientos habilitados para la extracción de la hormona, “pero solo pudimos ver uno de los tres, ¿Qué pasa con los demás? ¿En qué estado están? ¿Cómo son los procedimientos de ellos? Y lo más importante, ¿en qué estado se encuentran las yeguas?”.
Señaló que hay varias organizaciones internacionales y estados que “han denunciado esta práctica como crueles, afectando el bienestar animal, y solo tres países lo admiten: Argentina, Islandia y Uruguay, donde hay en estudio una posible revisión a la práctica”, y dijo que esta práctica fue prohibida en Alemania, por la crueldad a que son sometidas las yeguas.
Destacó que Uruguay tiene un proyecto de ley en el Parlamento desde agosto de 2023, con aval del Colegio Veterinario, en tanto Maldonado y Canelones se declararon departamentos libres de sangría de yeguas. Expresó asimismo que la hormona sintética existe, “y da los mismos resultados que la que se extrae en las granjas de sangre, y por este motivo no es necesario realizar la sangría de yeguas, como lo dicen los veterinarios, legisladores, integrantes de las oenegés”.
Subrayó asimismo que la Comisión de Higiene y Medio Ambiente de la Junta Departamental no se reunió ni contestó mensajes de oenegés “que intentaron dar información y motivos por los cuales están en contra de las sangrías en las granjas de sangre”, tema este que también está radicado “en la Comisión de Ganadería del Congreso de Ediles, en la Comisión de Bienestar Animal en Montevideo y pocos meses atrás fue tratado en la Cámara de Diputados de nuestro país”, en tanto “varias juntas departamentales están trabajando en el tema”, y en dos de las cuales ya abolieron estas prácticas, que son Canelones y Maldonado.
Laura Gutiérrez objetó que se está ante “un negocio redituable, solo para tres empresas”, pero que “afecta mucho la sensibilidad de la población y ni que hablar al bienestar animal”.
Dijo que en nuestro departamento hay antecedentes de que se prohibieran prácticas que no existían, como es el caso del fracking y de las carreras de galgos, por lo que es pertinente “que se escuchen todas las voces, que es cuando las decisiones se toman en la mejor forma, dando la razón a quienes la tienen, dando ejemplo de por qué estamos sentados en los lugares que estamos”.
En base a estos argumentos propuso que la moción sobre sangría de yeguas en las granjas de sangre permaneciera en carpeta de la comisión y no se archivara. Si bien esta moción no fue votada afirmativamente por el plenario, sí se hizo un agregado al informe en mayoría, que fue aprobado por el plenario, y que dispone que el tema siga en estudio por la Comisión de Higiene y Medio Ambiente.

