El sanducero Pablo Giordano, CTO (Chief Technology Officer, Director de Tecnología) de la empresa de ciberseguridad Hacknoid, indicó a EL TELEGRAFO que en el caso del ciberataque sufrido por la Intendencia de Paysandú, “creo que lo que le faltó a la Intendencia, o por lo menos por lo que he escuchado, fue un backup que estuviera offline, que estuviera desconectado de la red. Los sistemas de backup que tenía, al estar en línea junto con los servidores y con los lugares donde tenían los datos, también se vieron afectados por el ataque”.
Giordano indicó que “la recomendación es tener un backup fuera de línea, totalmente desconectado; ni siquiera conectado a la nube, porque si está conectada todo el tiempo, también se puede cifrar archivos en la nube”.
Explicó que “si bien los sistemas de backup conectados al sistema son necesarios porque son mucho más rápidos, más ágiles para hacer una recuperación, también es necesario tener una copia offline que permita evitar este tipo de situaciones”. Expresó que este tipo de respaldo debería “estar incluso fuera de la organización, para el caso que ocurriera un incidente de fuego o agua, que te dañe los equipos. Por ejemplo, si hay fuego y dentro de la organización hay un backup offline en la misma ubicación corre peligro, no es una buena solución. Por eso se recomienda siempre sacar físicamente un backup”.
Sostuvo además que “si bien resulta más dificil actualizar un backup offline, hay herramientas para hacerlo más sencillo; y en definitiva ese trabajo adicional da rédito cuando ocurre un problema, sea un ataque, un error un incidente de incendio u otro tipo. Creo que la Intendencia dijo que tienen un resguardo fuera de línea, pero que estaba muy viejo y los backups muy viejos también son difíciles de recuperar, también te trae problemas. Si hubieran tenido un backup offline, más allá que tuvieran que adquirir nuevo equipamiento, se podría incorporar buena parte de la información, quizás no lo más actualizado, pero incluso si hubiera sido una base de datos de un año atrás seguramente sería de enorme utilidad”.
También destacó que los respaldos fuera de línea “cada vez se necesitan más a menudo, cuando un usuario pierde un documento, modifica algo que no tenía que modificar, pierde un dato de un cliente. Para todo eso los backups se hacen más importantes”.
Por otra parte, “más del 70 % del ransomware ingresa a través de un phishing en el correo electrónico, en el que tratan de que hagas clic en un archivo y ese archivo ejecuta el ransomware internamente. Es un archivo ejecutable, como un virus, pero que en lugar de borrar los documentos o enviarlos por correo, ahora el negocio es cifrar los datos y cobrar una recompensa”, explicó Pablo Giordano.
“Pero no es la única forma”, advirtió Giordano. “También pueden penetrar a través de una vulnerabilidad del sistema, por ejemplo, tener un equipo desactualizado, permisos de acceso mal establecidos a nivel de las redes públicas que deje algún hueco en el que los atacantes pueden entrar. En esos casos los atacantes, en lugar de ejecutar el ransomware inmediatamente que tienen después de acceder, van tomando control de distintos puntos internos en la red, y después cuando ya tienen el control de todo, ahí ejecutan el cifrado y provocan un daño mucho mayor. En la Intendencia muy probablemente eso fue lo que pasó”.

