Argentina se gobierna por celular

El Gordo Dan, alabado en un portal mileísta.

(Por Horacio R. Brum – Buenos Aires) El Martín Fierro es un premio que entrega anualmente la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA), el cual se supone que debe destacar la calidad y la creatividad de los programas y los profesionales de esos medios. Sin embargo, como tantos otros certámenes, se ha vuelto un ritual donde se ven casi siempre las mismas caras, una vidriera para exhibir vestidos y trajes, y una cena de la farándula que sirve para llenar horas de transmisión. Las ceremonias de la radio y de la televisión se realizan en fechas separadas, pero la que atrae la mayor cobertura periodística es la de la TV, que este año (9 de setiembre) fue implacablemente analizada por un cronista especializado del diario La Nación: “…nadie parece tener muy en claro qué es hoy la televisión abierta en la Argentina, cuáles son sus alcances, sus propósitos y sobre todo su identidad… El estado actual de la TV argentina tiene mucho que ver con todo lo que fue esta premiación del lunes: volátil, imprevisible, extraviado, inestable, desconcertante, embrollado, insustancial, vacío. Lleno de incertidumbre”.

Ese balance podría aplicarse también a algunos aspectos del rumbo del país bajo la presidencia de Javier Milei y es significativo que uno de sus seguidores más fanáticos también haya recibido un Martín Fierro, en la versión que, desde 2018, reparte galardones por el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación. El Martín Fierro Digital tiene numerosas categorías relacionadas con el trabajo en Internet y en las redes sociales; como el más influyente en estas últimas se distinguió al “Gordo Dan”, un personaje integrante del batallón que, con presencia en la Casa Rosada, amplifica y multiplica los insultos que a diario profiere el Presidente contra todos los que no comulgan con su visión de la realidad nacional.
El Gordo Dan -Daniel Parisini, en el mundo real-, es un médico pediatra que se vinculó a Milei en los comienzos de la carrera política del mandatario. El “primer mileísta” le llaman sus conocidos, quienes también dicen que es agresivo, aunque sabe hacerse querer. Parisini es parte de un grupo de individuos que cuentan con el aval de Milei para atacar en las redes sociales a los críticos u oponentes del gobierno, así como para forzar la renuncia de los funcionarios que no ofrezcan una total subordinación al presidente y su todopoderosa hermana, la Secretaria General de la Presidencia. Entre las decenas de despedidos del equipo gubernativo, muchos se han enterado de su cese mediante mensajes al celular y casi todos sufrieron los comentarios hostiles y soeces del Gordo Dan y los demás integrantes de la fuerza de choque digital, quienes responden al director de Comunicación Digital de la Casa Rosada y al asesor de la presidencia sin cargo oficial Santiago Caputo, primo segundo del ministro de Economía Luis Caputo. El “joven Caputo”, como lo han denominado algunos medios, forma parte de lo que Javier Milei llama “el triángulo de hierro”, cuyos otros dos vértices son él mismo y su hermana Karina.

Probablemente la muestra más brutal de las operaciones en las redes sociales del presidente y quienes difunden su estilo fue la destitución del subsecretario de Deportes Julio Garro. En julio, Garro condenó con energía a los integrantes de la Selección por un cántico racista que hacía alusión a la ascendencia africana de algunos jugadores franceses, y sugirió que Lionel Messi debía pedir disculpas en nombre del equipo. El Gordo Dan inició un ataque con mensajes de negación de la actitud racista de los integrantes del cuadro nacional –que ya había provocado protestas en Francia–, y hasta la vicepresidenta de la República se pronunció en las redes sociales, acusando a los franceses de imperialistas. Parisini aumentó la presión sobre el funcionario con otro mensaje grosero: “…si no entendés la ideología que te puso el c… en la silla donde lo tenés sentado, que dicho sea de paso, es la ideología del presidente… entonces agradecé por la suerte que tuviste, disfrutá de tu cargo mientras dure…” Milei remató la ofensiva al final del día, al expresar por los mismos medios que ningún gobierno tenía derecho a “…decirle qué comentar, qué pensar o qué hacer a la Selección Argentina Campeona del Mundo y Bicampeona de América, ni a ningún otro ciudadano”. Poco después, Julio Garro abandonó su cargo, en medio de las celebraciones digitales de los seguidores del Presidente.

Otro blanco de estas turbas digitales, como eco de las expresiones del jefe del Ejecutivo argentino son los periodistas. Pocos de ellos gozan de los afectos de la Casa Rosada, como Luis Majul o Alejandro Fantino, ambos antikirchneristas declarados y este último, entrevistador, columnista y uno de los propietarios de El Observador de Uruguay; los demás, al decir del Presidente, son corruptos y mentirosos. Recientemente, el ataque más virulento contra los profesionales de la información lo inició un sujeto que se mueve en las redes bajo el seudónimo El Trumpista, en alusión a su ídolo Donald Trump. A raíz del escándalo por violencia de género entre el expresidente Alberto Fernández y su pareja Fabiola Yáñez, El Trumpista publicó la imagen de nueve prestigiosos periodistas, con la acusación de que habían sido cómplices de ocultar los supuestos maltratos de Fernández a Yáñez. De inmediato ese mensaje fue redistribuido por Javier Milei, quien en el último mes ha atacado por los medios digitales a más de cuarenta periodistas.
Aunque él mismo no aparece en público, los datos recogidos por el periodismo argentino indican que El Trumpista es un uruguayo de nombre Luciano Cabrera, que opera desde 2021 en las redes a favor de Milei. Cabrera dice ser hincha de Nacional, derechista y militante de La Libertad Avanza (el sector político del Presidente). Sus otras “hazañas digitales” incluyen los avisos falsos de la muerte del presidente de los Estados Unidos y del estallido de una bomba en el apartamento de Alberto Fernández.

Los ataques por las redes a todos quienes no se plieguen a las ideas del “mileísmo”, realizados por el propio presidente y sus sicarios digitales son vistos como un grave deterioro de la libertad de información por numerosas organizaciones. La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires manifestó su preocupación por las posibles persecuciones ideológicas; el Colegio de Abogados de la capital criticó las expresiones de Milei hacia dos periodistas, a los que en uno de sus mensajes llamó “…garcas h. de p…”; el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) presentó una denuncia judicial contra el Gordo Dan y hasta una fundación cercana al partido del expresidente Mauricio Macri, aliado del gobierno, rechazó el modo de responder a las críticas y relacionarse con los comunicadores sociales que estimula la Casa Rosada. Paradójicamente, en julio el ministerio de Seguridad creó la Unidad de Inteligencia Artificial para hacer el “monitoreo de redes sociales, apps y webs”. Esa repartición analizará las redes sociales “para detectar potenciales amenazas, identificar movimientos de grupos delictivos y prever disturbios”.

De todos modos, el medio en que tanto confían el presidente y los suyos para imponer sus ideas al parecer tiene menos alcance que la vieja televisión. La red X (anteriormente Twitter) informa que tiene unos 8,5 millones de usuarios en Argentina, lo que representa alrededor del 19% de la población; la TV abierta, pese a ser un medio que sufre el embate de las nuevas tecnologías de la información, mantiene una cuota del 32% de los argentinos, según la empresa de relevamientos de medios Instar Analytics. A propósito de la TV, el discurso del presidente para presentar el presupuesto 2025, pronunciado el domingo pasado desde las 21.00, tuvo descensos históricos de las cifras de audiencia, con el canal 9 llegando al récord de 0 puntos. Ello, a pesar de que la hermana presidencial había solicitado especialmente que se postergara el programa del regreso estelar de Susana Giménez, pautado para las 22.00 en el canal Telefe.

Milei en su mundo virtual, según los medios nacionales.