El Día del Taximetrista: una lucha por el reconocimiento nacional

En una jornada marcada por la camaradería y la reflexión, los trabajadores del taxi en Paysandú conmemoraron el Día del Taximetrista el pasado lunes 25. Este día, que tiene sus raíces en una histórica huelga de 45 días en 1965, busca visibilizar las luchas de un gremio que enfrenta varios desafíos, desde el reconocimiento de sus derechos hasta las condiciones laborales.
En diálogo con EL TELEGRAFO, Pablo Juárez, delegado de la filial Paysandú del Sindicato Único de Trabajadores del Taxi (SUTT), detalló las actividades realizadas y las reivindicaciones pendientes. “Ayer –lunes– nos reunimos en la explanada del Estadio 8 de Junio con colegas de Montevideo y otras partes del país. Fue una jornada para marcar presencia y reavivar la lucha por el reconocimiento nacional de este día, que sólo se celebra como no laborable en Montevideo desde 2011”, explicó.
El Día del Taximetrista está oficialmente reconocido en la capital, pero no del todo en el Interior. Esto, según Juárez, refleja una problemática más amplia de desigualdad entre Montevideo y el resto del país en lo que respecta a derechos laborales. “Montevideo parece un país aparte. Reconocen el día, lo pagan como feriado, pero en el Interior es un día más. Presentamos un proyecto de ley para que sea nacional, pero aún no se ha aprobado”, expresó.
“El proyecto de ley para que ese día se reconozca a nivel nacional ya está presentado. Se presentó en esta legislatura incluso, pero diputados y senadores no tuvieron tiempo de aprobar. Además de la recorrida que hicimos por todas las bancadas, todo el mundo reconocía que era una injusticia que el feriado se pagaba solamente en Montevideo y en el Interior no. Pero bueno, no se dieron el tiempo para aprobar que esa fecha fuera reconocida y además se paga como un día de cualquier trabajador”, ahondó Juárez.

Además del reconocimiento del día, el gremio enfrenta disparidades salariales. Según el delegado, los laudos de Montevideo y el Interior no son equivalentes, y en Paysandú ni siquiera se cumplen los mínimos establecidos. “En la mayoría de los casos, trabajamos 12 horas por unos 800 pesos. Eso son 60 o 70 pesos la hora, menos de lo que gana una trabajadora doméstica, y con jornadas extenuantes”, denunció Juárez.
“En la mayoría de los casos, las empresas ni siquiera pagan el laudo. Tenemos toda una situación complejísima. Hace dos años que estamos armando un sindicato y hemos hecho la denuncia correspondiente ya en todos los ámbitos, tanto en el Ministerio de Trabajo como en la Comisión de Asuntos Laborales de la Junta Departamental”, prosiguió. “Hasta el momento no hemos tenido muchos resultados más que lograr que alguna patronal se acerque un poco al laudo. En eso estamos, en una lucha medio ardua”.

La idea de formar una cooperativa

En paralelo a la conmemoración, los taximetristas de Paysandú están explorando la posibilidad de formar una cooperativa para recuperar puestos de trabajo tras el cierre de Taxis Carmisol, una empresa que dejó a más de una docena de trabajadores sin empleo. “Solicitamos a la Intendencia que reserve las chapas de esta empresa para que esos compañeros puedan conformarse en cooperativa y seguir trabajando”, comentó Juárez.
Una delegación de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop) visitó Paysandú para analizar esta posibilidad en un taller exploratorio. “Es un primer paso, pero es clave para garantizar el empleo de 14 o 15 compañeros que quedaron en el aire tras el cierre de la empresa”, añadió.
A su vez, la falta de afiliación sindical es otro obstáculo que los trabajadores del taxi enfrentan en el Interior. De los más de 200 taxistas en Paysandú, solo 40 están afiliados al sindicato.

A pesar de que aspiran a sumar más socios, el sindicato ha logrado ciertos avances. “Hace dos años nos decían que el mejor sindicato era el que no existía. Hoy tenemos 40 afiliados y hemos logrado visibilizar nuestra situación en el Ministerio de Trabajo y la Junta Departamental. Pero queda mucho por hacer”, afirmó.
Más allá de las luchas gremiales, Juárez destacó las duras condiciones de trabajo de los taxistas. Jornadas de 12 horas, ingresos insuficientes y poco tiempo para descansar son parte de una rutina que pasa desapercibida para muchos.
“La gente ve a un tipo bien vestido en un auto lindo, pero no sabe que trabaja 12 horas por 800 pesos y llega muerto a su casa. Es una vida en la que vivís al límite”, concluyó. “Y en la mayoría de los casos tenés un día de descanso que normalmente se toma entre semana, porque claro, no vas a descansar los fines de semana”.