El embajador argentino en Uruguay, Martín García Moritán, fue recibido por el director de EL TELEGRAFO, Alberto Baccaro.
Acompañado por la cónsul argentina en Paysandú, María Florencia Viyella y por el subdirector general de Desarrollo Estratégico y Sostenible, Manuel Appratto, el diplomático aseguró que “uno viene a Paysandú y se da cuenta que acá se piensa en el futuro. Al visitar la UTEC, el programa +Talentos, la planta de citrícola San Miguel, se aprecia cómo se desarrolla la industria en Paysandú, la vitalidad que tiene la ciudad. Se nota su pujanza”.
“En realidad en todo Uruguay hay inversión porque ofrece seguridad jurídica. No hay preocupación por el cambio de gobierno el 1 de marzo, porque se sabe que las reglas de juego no van a modificarse demasiado. Y en la relación bilateral tenemos menos incertidumbres porque sabemos que los intereses que tenemos son los mismos”, agregó.
Adelantó que probablemente “al final del verano la ventaja de comprar en Argentina ya prácticamente no va a existir; lo que será bueno para el comerciante uruguayo aunque no tan bueno para el argentino”.
En Argentina “se está frenando la inflación, se empieza a fortalecer la moneda. Todo esto trae como consecuencia inversión y mayor seguridad, lo que hará que la economía empiece a crecer. De acuerdo al presidente Javier Milei estamos saliendo, pero con la llegada del verano el movimiento turístico de salida y de entrada modificarán todos los parámetros económicos. Se empieza a sentir en Argentina una recuperación económica”.
Aseguró por otra parte que “la relación de los departamentos limítrofes de Uruguay con Argentina es muy buena”, lo que ha dejado en el pasado las protestas por la instalación de plantas de celulosa frente a costas entrerrianas. “Aunque la comunidad aun está un poco resentida”.
García Moritán negó enfáticamente que pudieran repetirse los cierres de puentes internacionales de comienzos de siglo debido a la construcción de una pastera en Fray Bentos, ante el proyecto de HIF Global de instalar una planta de hidrógeno verde, prácticamente frente a Colón.
“Creo que las circunstancias que existían en el 2002, 2003 o 2004 han desaparecido. La difícil relación bilateral desde el 2002 en adelante que tuvieron Argentina y Uruguay, paradójicamente se repitió con todos los países limítrofes a Argentina”, indicó.
Explicó que “hay que retrotraerse a los años setenta” para encontrar los mayores esfuerzos de integración. “Fue entonces cuando se firmaron los tratados de la Cuenca del Río de la Plata y el tratado de Río Uruguay. Había un espíritu muy diferente al que después el peronismo llevó adelante, al inicio del siglo XXI”.
Por otra parte el Embajador de Argentina en Uruguay, destacó, apreciando los aeropuertos de Concordia y de Salto que hubiera resultado más efectivo y económico “un solo aeropuerto binacional. Porque resulta que ahora los dos quieren ser binacionales”.
A poco de inaugurarse las obras en el aeropuerto internacional de Paysandú, opinó que “puede ser buena idea que sea binacional, especialmente si Colón no lo tiene. Pero antes deben solucionarse las demoras en la frontera”. Tras conocer que en Paysandú hubo un movimiento empresarial y vecinal para concretar el carácter binacional del aeropuerto, permitiendo que los pasajeros se trasladen “en tránsito” entre ambas terminales aéreas aseguró que “eso es lo que hay que hacer. Hay que buscar la voluntad para llevarlo adelante”.

