El Club de niños y niñas Movimiento de Protección a la Infancia (MOPI) inauguró este lunes su muestra anual de artes plásticas denominada “El proceso Club de Niños” en la Galería Bellafont de Casa de Cultura (Leandro Gómez 852). La exposición permanecerá abierta hasta el viernes 8 y es con entrada gratuita.
Las obras presentadas son las realizadas por los 62 niños de entre 5 y 12 años que asisten a dicho club de niños. En la inauguración, el profesor Daniel Dalmao se dirigió a los presentes, resaltando algunos conceptos de importancia. “El proceso” refiere a la acción de ir hacia adelante, al conjunto de fases sucesivas en el tiempo de un fenómeno natural o de una actividad artificial. Los talleres de artes plásticas son una actividad permanente en MOPI (lo cual es algo a destacar) ya que no en todas las instituciones donde hay niños se trabaja en forma cotidiana con referencia a las artes plásticas. De ahí la decisión de llamar a esta muestra “Proceso”, agregando que lo que se expuso es un pequeño porcentaje o muestra de ese proceso.
En el taller se trabaja con los niños desde que ingresan a MOPI, muchos de ellos desde que son muy pequeños (5 o 6 años) hasta que terminan el club de niños (aproximadamente a los 11 años), lo que significa que durante aproximadamente 5 o 6 años están en forma cotidiana aprendiendo con referencia a las artes plásticas. En este proceso el acercamiento tanto al dibujo y la pintura, importa mucho que sea en forma amigable, es decir que se diviertan con cada experiencia y encuentro con los elementos plásticos, “ya sea a través de sus diferentes materiales, lápiz de colores, fibras, crayones, pasteles, acuarelas, témpera, así como la manipulación de los pinceles, tijeras y las diferentes actividades que se van realizando durante todo ese tiempo”.
Dalmao destacó además el desafío que representa el hecho de enfrentarse a una hoja en blanco, madera o cualquier soporte, ir aprendiendo no solamente la manipulación de los materiales sino también el manejo de emociones y sentimientos como por ejemplo la frustración, cuando algo no sale como se pretende o la satisfacción en un trazo o en una pincelada que les gusta y los anima a seguir experimentando y aprendiendo. “Creo que las artes plásticas son una práctica útil en nuestra cotidianeidad, porque este mismo desarrollo de la capacidad creativa significa el desarrollo de la capacidad de reflexionar y a la vez, tener esa capacidad nos es útil en nuestra vida cotidiana”, finalizó.

