Días atrás, una mujer de 26 años solicitó presencia policial en zona sur de la ciudad, manifestando que su expareja, identificado con las iniciales F.D.B.M de 23 años, con el cual mantenía medidas cautelares vigentes dispuestas por la Justicia por hechos anteriores de violencia doméstica, habría concurrido a su domicilio ingresando sin su autorización, incumpliendo con las medidas, causando daños en la puerta de entrada y agrediéndola físicamente.
Al momento del arribo policial el encausando se encontraba dentro del domicilio, por lo que se lo detuvo, para continuar con las actuaciones.
En conocimiento de Fiscalía dispuso su comparecencia donde la Justicia Penal resolvió la formalización del encausado por la comisión de un delito de violencia doméstica agravado en reiteración real, con un delito de desacato, en calidad de autor, imponiéndole como pena ocho meses de prisión, a cumplirse en régimen de libertad a prueba bajo las siguientes obligaciones: residencia en un lugar específico para la sujeción a la orientación y vigilancia permanente de la Dinama, presentarse una vez por semana en la Seccional Policial correspondiente, la prestación de servicios comunitarios a cumplirse en el primer mes de pena, la prohibición de acercamiento en un radio de 500 metros a la víctima o a su domicilio, así como cualquier tipo de contacto, relacionamiento o comunicación y la obligación de portar un dispositivo de monitoreo electrónico.
