Una jornada de recogimiento, reflexión y reencuentro con el pasado se vivió en la víspera, al conmemorarse el Día de los Difuntos. Las visitas al Cementerio Central y al privado, comenzaron a primera hora, cuando los asistentes llegaron a adornar las tumbas con flores artificiales y pequeños recuerdos. En ambos cementerios se celebraron misas; en el Cementerio Central, la ceremonia en el patio antiguo fue presidida por el sacerdote Rubén Avellanal, de la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Palermo.


