Productor rural amenazado por hombres que irrumpieron en su predio para robar

La Justicia imputó bajo el régimen de libertad a prueba a tres hombres de 27, 26 y 20 años al comprobarse que habían ingresado a robar a un establecimiento en jurisdicción de la Comisaría Octava. El hecho no solo se circunscribe al hurto, ya que el productor damnificado relató a EL TELEGRAFO que la situación fue violenta, al ser amenazado de muerte.
Según contó, el pasado lunes, poco antes de las 6 “ya había llegado el personal que tengo para ir a buscar los caballos y salir temprano. Cuando viene llegando al piquete vio que había unos llevándose un cordero guacho de mi hija que estaba a unos diez metros de la casa de ella, un animal mansito porque lo tiene de mascota. Entonces me llamó para avisarme de eso, porque yo estaba en la casa principal, y me dijo que nos estaban robando. Me levanté enseguida y salí con él en la camioneta a seguirlos, porque los ladrones iban en un auto Chevrolet negro, con chapa de Salto, ya como a unos diez kilómetros adelante mío y rumbo para Gallinal”. Cuando los alcanzo, “les empecé a tocar bocina y hacerles señas con las luces para que pararan, pero ni caso hicieron y aceleraron más”.
“En un momento que estaba cerca de la banquina aceleré, los habré pasado como a 120, y les atravesé la camioneta por delante por lo que tuvieron que frenar y dar la vuelta. Y ahí los seguí de nuevo. Pero en ese momento el hombre que iba conmigo, que justo los tenía de su lado digamos, me gritó que estaban armados y empezó a decirme ‘mirá que nos tiran, nos tiran’, y entonces decidí darles distancia. Además ya teníamos los datos que precisábamos para denunciarlos, la marca y chapa del auto”, indicó.

“Yo no sé si llegaron a disparar, mi acompañante me dijo que sí, que llevaban un arma larga, no sabemos si una escopeta o rifle, y que al menos un tiro hicieron”, mencionó el vecino. En tanto, dio aviso a la Policía, la que se dirigió hacia el camino del Palmar para cortarles el paso. Los delincuentes “se metieron en un callejón medio feo pero se ve que no encontraron salida porque el Guaviyú estaba crecido, y además se ve que pincharon y se les salió la cubierta. No se cuánto tiempo después, mientras yo esperaba a la Policía, pasaron frente a casa de nuevo pero iban no los cuatro del principio. Para mí que el baqueano se bajó o se metió para otro lado. Cuando pasan por delante de mi casa, que iban con el auto con una rueda menos, solo la llanta llevaba, me hicieron ademanes de que me iban a pegar un tiro y me iban a cortar el pescuezo. Justito venía la policía atrás, a unos 500 metros, y entonces enseguida los pararon y los detuvieron como a los dos kilómetros de mi casa”, narró. Asimismo, los uniformados habían encontrado el animal robado, con una cadena, y luego recuperaron un apero de recado y un freno que también alcanzaron a sustraer.

LAMENTABLE SITUACIÓN

El productor, por su parte, dijo que en el momento “uno no se da cuenta del peligro de estas cosas. Después de toda esta mala sangre que uno pasa me tomé la presión porque soy hipertenso y tenía 22. Soy una persona de 70 años, ya no soy un gurí y tener que exponerse a esas situaciones es lamentable, porque uno no sabe en qué andan o qué buscan, o siquiera qué están decididos a hacer”.
“La Policía de la Octava la verdad que se portó y acompañó bien, tuvieron una respuesta rápida y efectiva. A veces uno habla de que la policía o los bomberos no llegan o algo; esta vez no puedo decir nada malo porque me tocó vivirlo. El final es lamentable porque entraron, andaban armados que no sé si el arma la descartaron por ahí o se la llevó el cuarto hombre que desapareció y el peligro que esto es, porque iban apuntando y uno no sabe qué puede llegar a pasar. La verdad yo no me di cuenta que iban armados. Según el hombre que iba conmigo llegaron a tirar al menos un tiro para atrás, que fue cuando yo les di más distancia”, precisó.
El caso fue derivado a la órbita de la Fiscalía de Tercer Turno, donde se dispuso que fueran conducidos en calidad de detenidos y posteriormente se dispuso la formalización de la investigación para I.M.R, de 27 años, S.L.L., de 26, y L.G.S., de 20.
“En definitiva los dejaron libres, fueron al juzgado y hasta mañana (…) Los tres, porque el cuarto por más que hay pruebas quedó en la nada. Entonces uno piensa la situación que pasó y los problemas de salud que uno puede tener por una cosa de estas, el trabajo de la policía y que después entren por una puerta del Juzgado y salgan por la otra es lamentable”, consideró el productor.