Con casi 600 alumnos cerraron los cursos de la Escuela Departamental de Artesanías

Una masiva concurrencia de personas fue la postal ideal para el cierre del año lectivo de los cursos que se imparten en la Escuela Departamental de Artesanías de la Intendencia de Paysandú. Con un ambiente diseñado en base a las cuatro estaciones del año, cada docente armó la exhibición de sus alumnos, tarea nada sencilla al tener que optar por algunas piezas de las mejores confeccionadas durante el año.

Del acto de clausura formaron parte el intendente Nicolás Olivera, el secretario general, Fermín Farinha, el subdirector de Desarrollo Estratégico y Sostenible, Manuel Appratto; y el encargado del Área de Ferias y Artesanías, Rodrigo Vercellino. Al hacer uso de la palabra, el intendente destacó el hecho de que los alumnos pongan su impronta en el material y transformar y hacer una pieza única. “Me voy gratamente sorprendido por la calidad de los trabajos. No soy un experto, no entiendo mucho, pero sí sé y me doy cuenta del avance. Todos los trabajos que se ven son realmente de una calidad excepcional, así que felicitar a los dueños de la Escuela de Artesanías que son los más de 500 alumnos que forman parte de este emprendimiento”, dijo.

En tanto, mencionó que nada sería posible “si no es de la mano de quienes transfieren, cuidan, miman y aportan lo que ellos han sabido hacer en buena parte de su vida como son los docentes, personas que he tenido la suerte de conocer y más allá de saber hacer las cosas que enseñan, hay una cuota parte del cariño que le ponen lo que se nota y se siente. Se conforman lindos grupos humanos que luego también se ve”.

“Muchos de los alumnos que se inscriben es porque quieren ser parte de algo, quieren ocupar su tiempo en algo productivo, estan en un momento de sus vidas que sienten que tienen más para aportar, y muchos han migrado a hacer de esto un ingreso, una forma de vida, un medio de vida total o parcial. Y lo cierto también es que cuando uno recorre las distintas ferias que se hacen, que son muchas en el departamento, nos encontramos con muchos de ustedes”, comentó el intendente.

Destacó a aquellos que comenzaron de forma tímida y hoy “están ya con sus marcas, con su emprendimiento y se presentan en todas partes del Departamento, y generan así su ingreso”. “Veo en ustedes la enorme versatilidad, las grandes cosas que han nacido desde este espacio de creación, innovación, trabajo y sobre todo de convivencia”, manifestó Olivera.

Asimismo, el intendente agradeció al equipo de Ferias y Artesanías “porque marcan el rumbo” y a Vercellino “quien juega un papel importante porque muchas veces es quien pelea por los recursos y por las cosas para que siempre estén”.

“Estamos a escasos sesenta y pocos días de terminar nuestra responsabilidad frente a esta Intendencia, y creo que esta es una de las cosas que nos ha llenado de alegría, con la escuela, con los oficios, con la gente que se ha calificado y con el gran y enorme factor humano que se ve acá. El capital más importante de Paysandú no es un pozo de petróleo o el agua caliente, no son cosas que se puedan medir en términos tangibles o materiales, sino el principal activo y capital es su gente, su talento y buena parte de eso ustedes lo han nutrido en estos tantos años que se han venido formando”, precisó.

CASI 600 ALUMNOS

El encargado de la Escuela de Artesanías, Rodrigo Vercellino, manifestó que “año a año, semestre a semestre, hemos ido creciendo. Cuando comenzamos lo hicimos de cero, el primer año teníamos 274 alumnos y ahora llegamos casi a los 600 con una lista de espera tan grande como los titulares. Siempre quien hace posible estas cosas, más allá del programa o la plata, es la gente que ha mostrado su aceptación a todas las propuestas. Si bien vienen algunas a crearse un grupo humano, también han encontrado un emprendimiento o una salida laboral que necesitaban”.

En cuanto a los perfiles del alumnado, indicó que “es todo muy variopinto”. “Se han ido animando más a participar de cursos sin importar el género. Por ejemplo se sumaron mujeres a los talleres de fragua y de cuchillos artesanales, que siempre se anotaban más hombres y hoy podría decir que es un 60/40. Como así también hay hombres haciendo el taller de crochet, por ejemplo. A uno lo congratula todo esto, como lo decía el intendente, de poder terminar un ciclo para esto, porque en definitiva trabajamos y hacemos cosas por y para la gente. Y ver que respondan, se apropien, le pongan pasión es algo y algo muy bueno”.

Una de las cosas “que hicimos cuando comenzamos con esta Administración fue largar un llamado público porque entendíamos que todo tiene éxito cuando se escucha, entonces quisimos escucharlos y saber qué talleres querían y de ahí partimos con los llamados a los profesores”, recordó. “Ahora pasó lo mismo, hemos tenido que ampliar un montón de otros talleres que han sido tanto intensivos como fijos, porque la gente así lo va requiriendo y porque también vamos viendo que lo necesitan. Entonces creo que la tónica es escuchar y en base a eso poder empezar a brindarles las herramientas que nos piden”, dijo el encargado de la unidad.

Por su parte, comentó que éxito también estuvo presente en las inscripciones para el año próximo. “Las realizamos durante todo noviembre, pero los cupos se nos llenan a los tres días, porque como es por orden de llegada la gente viene enseguida por esa avidez de capacitarse”. Las clases de la currícula fija “empezarán en marzo de 2025” pero “en enero vamos a implementar talleres de verano que serán de fragua y uno nuevo que fue pedido por emprendedores, que es el afilado profesional a ese cuchillo que terminan haciendo en fragua. Además de cursos cada dos sábados como son los de ecoprint, artesanías y otros que se impartirán durante enero y febrero”, puntualizó Vercellino.