Gran festival de parapente se realizará en Termas de Guaviyú

El próximo fin de semana –7 y 8 de diciembre– Termas de Guaviyú será sede de una competencia organizada por la Asociación Uruguaya de Parapente, ASUR, con el apoyo de la Dirección de Turismo de la Intendencia Departamental, y en ese marco se llevarán a cabo diferentes actividades, que comprenden tanto vuelos de bautismo como paseos de kayak en la zona del arroyo, entre otras propuestas.

El presidente de ASUR, Sebastián López, dijo a EL TELEGRAFO que la actual comisión directiva definió como uno de sus pilares difundir la actividad en los distintos puntos del país, “incluso con distintos tipos de actividades. Se han hecho travesías, este tipo de competencias, encuentros, se ha apostado a lugares turísticos porque entendemos que el parapente de alguna manera, va de la mano del turismo”. De hecho aseguró que en muchos países la actividad es fomentada desde los organismos estatales que entienden en la actividad turística. “En Uruguay quizás hacemos un poquito a la inversa, impulsamos desde el parapente a los distintos puntos turísticos que tiene nuestro país”. López recordó que ya se había realizado una actividad en Termas de Almirón, anteriormente “con una concurrencia de público importante”.

COMPETENCIA

En cuanto al evento que se avecina en el centro termal Guaviyú, destacó el interés de la Comisión Fomento local, que venía programando una actividad propia y decidieron plegarse. “Lo que hicimos fue juntar las dos actividades, por un lado lo que es la competencia de precisión. También van a haber vuelos de bautismo, habrá dos instructores con los que la gente va a poder disfrutar de la experiencia de volar parapente, que es una actividad muy pero muy segura”, afirmó. Por su parte la Comisión de Fomento programó paseos en kayak por el arroyo, una bicicleteada, música en vivo en el escenario y una feria artesanal con productos regionales, además de una muestra de arte y talleres creativos.

Acerca de la competencia López describió que “básicamente se dibuja una diana, como un blanco en el piso, con un diámetro no mayor a tres metros, los pilotos deben trepar a una altura de 150 metros, tanto en la modalidad vuelo libre, paramotor y paratrike. El vuelo libre es sin motor, despega remolcado por un vehículo, el paramotor es una suerte de mochila y el paratrike tiene un fuselaje, como un triciclo “y algunos tienen posibilidad de llevar hasta un pasajero” además del piloto. En cualquier caso desde los 150 metros de altura se corta el motor “y tienen que dar lo más aproximado al centro; se otorga un puntaje y se premia al primer, segundo y tercer puesto en cada modalidad”.

López aseguró que se terminó redondeando un lindo evento para disfrutar en familia, con mucho colorido, en el que se espera la participación de entre 30 y 40 parapentes.
La entrada a la actividad es libre, por más que hay que abonar el costo del acceso al complejo termal. En cuanto a los vuelos de bautismo indicó que lo determina cada instructor, pero que suelen rondar entre los 1.500 y 2.000 pesos.