Personas con Alzheimer y fiestas tradicionales: respeto a la rutina e inclusión en la familia

En las fiestas tradicionales, es importante que las personas con Alzheimer mantengan sus hábitos durante las reuniones familiares y permanezcan cómodas.
El Dr. Marcelo Luaces, integrante del equipo técnico de Atención de Alzheimer Paysandú (ADAP), reconoció que los encuentros familiares en estas épocas del año y los cambios de rutina, pueden resultar difíciles de gestionar.
En primera instancia hay que “informar a toda la familia, también a los más jóvenes, del estado de la persona afectada. Porque en muchas ocasiones, no todos los miembros de la familia conocen el estado real de la persona con Alzheimer y es crucial informarles, así como brindar pautas básicas para que actúen de manera natural y sin temor”.
Luaces ejemplificó que “incluye involucrar a los más jóvenes, adaptando el mensaje a cada edad, para facilitar una comprensión completa y una interacción respetuosa”.
Es necesaria la colaboración con los cuidadores para que descansen. “Es esencial tener en cuenta la situación de la persona cuidadora. Es recomendable que el resto de los familiares colaboren en los preparativos y compartan la responsabilidad de los cuidados durante estas reuniones, permitiendo así que todos puedan disfrutar de las festividades”.

Los pacientes con Alzheimer deben involucrarse en las tradiciones familiares. “Se aconseja que sea incluida, siempre y cuando no le genere malestar o frustración, y adaptando su participación al grado de afectación que presente”. En cualquier caso, “respetar la rutina es esencial. Aunque en estas fechas festivas es común empezar las comidas más tarde y prolongar las sobremesas, es básico mantener ciertos hábitos de la persona con Alzheimer. Por ejemplo, procurar que los elementos estructurales del día a día se mantengan en su orden habitual, como es la secuencia de levantarse, desayunar, higiene y vestirse”, dijo a Pasividades.
Luaces destacó la importancia de “respetar el descanso que precise y disponer de un espacio tranquilo para que pueda hacer la siesta o relajarse si se siente confusa o abrumada. En cuanto a los menús, hay que tener en cuenta las posibles dificultades de la persona con Alzheimer, tanto por el manejo de los cubiertos, como de identificar alimentos o preparaciones no habituales, por disminución de apetito o, por el contrario, de dificultades para percibir las señales de saciedad”. A los familiares, es aconsejable que “supervisen lo que come una persona con Alzheimer, con la suficiente flexibilidad como para permitir que disfrute de las comidas en estas fechas”.
Finalmente recalcó “evitar confrontaciones durante las comidas familiares, mantener la calma y disfrutar de la familia”.