Por tercer año consecutivo, el payador sanducero Leonardo Silva viajó a Puerto Rico para participar en el festival Trovadores del Mundo, cumplido entre el 6 y el 15 de diciembre. En su décimosexta edición, el festival reunió a destacados exponentes de las tradiciones orales y musicales de Puerto Rico, Chile, Colombia, México, Argentina, Uruguay e Islas Canarias.
“Fue un año bastante especial, porque, aparte de los artistas de los países que participan habitualmente, se sumaron artistas de las Islas Canarias”, destacó Silva. “Fue muy enriquecedor porque conocí a músicos que admiro mucho, no solo por su improvisación, sino también porque son excelentes músicos, con una gran producción, un equipo con unas voces tremendas y un espectáculo maravilloso. Gente muy profesional, realmente. Eso agudizó mucho más la experiencia, y también esa admiración que queda abierta para los compañeros”, destacó el sanducero.
En 2022 el sanducero había representado el canto repentista rioplatense junto al uruguayo José Curbelo. Este año, como en 2023, lo hizo junto al argentino David Tokar. “Nos amoldamos muy bien, nos entendemos muchísimo, conversamos previamente sobre lo que íbamos a hacer, de qué manera íbamos a hacer interactuar al público. Pedíamos frases para improvisar con lo que se llama pie forzado (técnica en la que el público propone un vocablo octosilábico, que el payador debe incluir en su improvisación). El público estuvo muy atento para ver si teníamos en cuenta la frase que ellos proponían y cómo la incluíamos en nuestras décimas. Y realmente fue genial”, explicó.
Un publico muy especial
Durante el festival, los artistas participantes se presentaron en siete ciudades: Viejo San Juan, Caguas, Hatillo, Colegio de Abogados, Utuado, San Lorenzo y Junco. “Recorrimos siete escenarios y nos encontramos con ese amor, respeto, ternura y muestras de cariño que la gente tiene hacia los improvisadores. Más allá de los cambios de estilo, ya que cada representante de cada país lo hace a su manera, todos son bien recibidos por el público. Te aplauden, y es un aplauso realmente sentido, no es algo superficial. Se meten, te escuchan, y te muestran ese silencio y ese respeto que yo digo que se encuentra únicamente en la isla, porque es un público hermoso y muy respetuoso”.
El festival fue también un espacio para aprender de otros artistas y sus tradiciones. “La mayoría son improvisadores, y otros son cantantes. Cada país tiene sus costumbres, sus formas de improvisar. Pero en todos se improvisa. Sea con la décima, con la cuarteta, cada uno hace los juegos que se acostumbran en su país. De distintas formas, se llega a esa gente de Puerto Rico, que es tan apasionada por esto”, relató. “En Islas Canarias, por ejemplo, tienen una tradición llamada ‘folías al oído’, en la que el improvisador le susurra la décima a una cantante, quien la interpreta con una voz espectacular. Llega al público de otra manera, pero llega perfecto”, explicó.
Además de las presentaciones, Silva tuvo la oportunidad de disfrutar de la riqueza natural de Puerto Rico. “Los lugares que tiene la Isla del Encanto –por eso se llama así, y valga la redundancia– son un encanto realmente. Hay tanta naturaleza, tanto cielo, tanto mar, tanta arena, que es realmente enriquecedor”, expresó el artista, quien a su regreso se propone “seguir canalizando mi amor y mi respeto por el arte, seguir estudiando mucho más de lo que lo hago y lo estaba haciendo; buscar dentro de la rutina un poco más de tiempo para dedicarlo al arte, porque realmente el arte se lo merece”.
Haber representado a Paysandú y a Uruguay es para él motivo de orgullo, “más allá de los nervios, que suben con uno al escenario. Como decía José Curbelo, está bueno subir con nervios, porque son parte del respeto hacia el público y el arte. Entonces, esos nervios también te mantienen un poco vivo, un poco despierto. Uno sube siempre para hacer y dar lo mejor de uno, y vamos a seguir preocupándonos y trabajando por el arte”.

