Productores y trabajadores rurales son los principales afectados en huelga frigorífica

Los paros sorpresivos afectan a la faena y traen perjuicios a los productores, denunció Campo Unido.

Campo Unido, conformado por la Asociación de Cultivadores de Arroz, Asociación Nacional de Productores de Leche, Asociación Rural del Uruguay, Comisión Nacional de Fomento Rural, Cooperativas Agrarias Federadas y la Federación Rural denunció el estado sanitario de los animales y la huelga frigorífica que perjudicó a trabajadores y productores.
En un comunicado colectivo, recordaron que la negociación colectiva entre la industria frigorífica y los sindicatos, “llevan más de 5 meses sin poder acordar entre las partes”. Los paros sorpresivos “afectan la faena en diversas plantas frigoríficas”.
“Es necesario aclarar, que cuando esto sucede, los animales que llegaron a las plantas para ser faenados, son devueltos a los establecimientos de sus propietarios. Un animal vendido, es un producto terminado, pronto para ser faenado. El mismo tiene por lo menos dos años de trabajo, con todos sus costos acumulados (proceso de cría y engorde, costos de alimentación, sanidad, inversión en genética, trazabilidad, etcétera.)”. Antes de ser enviado a faena, “debe cumplir una cuarentena sanitaria, con una permanencia en el último destino de por lo menos 45 días”.

Campo Unido aclaró que cuando el animal se devuelve al predio, “el productor rural pierde su venta, restringiendo así sus ingresos y su capacidad de asumir sus compromisos (entre ellos los sueldos de sus trabajadores). Se le devuelve un producto vivo que estaba en las mejores condiciones de salud, recibiendo un animal con pérdida de peso y que padeció una situación de estrés importante (viaje en camión a planta, 24 horas o más de encierro en corrales y traslado de vuelta al establecimiento)”.
En este marco, “se pierde la cuarentena de permanencia que había cumplido, por lo tanto, el productor va a tener que esperar 45 o más para poder venderlos nuevamente”. Las gremiales remarcaron que “el derecho a huelga no está en discusión. Lo que no podemos admitir, es la huelga sorpresiva con todos los perjuicios referidos que genera a los productores rurales”. Explicaron que “nuestro producto tiene un momento de finalización y si no lo extraemos de nuestros predios nos atrasa los ciclos de producción y afecta nuestros recursos. Una huelga de estas características también hace subir la oferta de ganado terminado que semanalmente debe ser faenado. Una acumulación del mismo produce una reducción de los precios recibidos por los productores”.

Campo Unido argumentó que “no siendo parte ni teniendo responsabilidad los productores rurales en dicha mesa de negociación colectiva, no podemos ser los principales perjudicados por este conflicto”. Las gremiales solicitaron al ministro de Trabajo y Seguridad Social la declaración de esencialidad de la faena bovina de los animales que ya ingresaron a plantas de faena. “No podemos permitir que se sigan devolviendo ganados terminados. Instamos a las empresas frigoríficas y a los gremios de trabajadores que junto con las autoridades del MTSS, logren soluciones que permitan retomar el ritmo de faena propio de la época”.