La Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) ofrece una serie de beneficios a las empresas que presentan proyectos de inversión, incluyendo exoneraciones de impuestos y otros incentivos. Estos beneficios están diseñados para promover la inversión privada y el desarrollo económico en Uruguay.
El economista Pablo Borche, explicó a EL TELEGRAFO los beneficios fiscales a los que pueden acceder las empresas del sector agropecuario que presenten proyectos ante la Comisión de Aplicación del Ministerio de Economía y Finanzas.
El director del estudio Partida Doble, indicó que en términos sencillos, “las empresas que pagan IRAE pueden descontar al momento de liquidarlo, una parte muy significativa de las inversiones realizadas y planificadas en su establecimiento. Para aprovechar este beneficio, es fundamental presentar el proyecto antes del 30 de junio de 2025, ya que es altamente probable que se modifiquen los criterios establecidos en el Decreto 268/020 del año 2020. Incluso, no se descarta que haya un nuevo decreto para el próximo ejercicio fiscal, debido a cambios en el contexto económico”.
El economista sanducero explicó que “no es necesario armar un proyecto grande ni complejo. Incluso es posible incluir inversiones ya realizadas, siempre que se adecuen a un proyecto que se presente formalmente”. Citó por ejemplo, que “si se compraron materiales para subdivisiones o sistemas para el manejo, almacenamiento o distribución de agua, esas inversiones pueden formar parte de un proyecto que justifique hasta cinco veces ese monto. A su vez, se pueden incluir otras inversiones incorporables al establecimiento, como maquinaria, herramientas, obras civiles, entre otros”.
Detalló que “los beneficios fiscales van desde el 40 hasta el 100% del total invertido, dependiendo de los indicadores que se logren computar. Estos montos podrían comenzar a utilizarse ya en el pago de IRAE de octubre de 2025”.
Precisó que desde el estudio ubicado en la esquina de Treinta y Tres y Leandro Gómez, “se evalúa la viabilidad, armar, presentar y hacer seguimiento del proyecto de forma personalizada. Todo el proceso –desde el diseño del proyecto hasta la presentación de la documentación– es realizado directamente por el propio economista, sin intermediarios”.

