Cuerpo y mente en armonía: el tai chi gana adeptos entre los mayores

El tai chi y el chikung han ganado un lugar destacado entre las disciplinas recomendadas para promover el bienestar integral, especialmente en personas adultas mayores. En Paysandú, el creciente interés por estas prácticas se refleja en la expansión de espacios y horarios, con nuevos grupos y más asistentes que comprueban en carne propia los beneficios físicos, mentales y emocionales de estas técnicas milenarias de origen chino.
Nelson De Agustini, instructor en ambas disciplinas, destaca que el año comenzó con una respuesta muy positiva. “Se ha sumado más gente nueva, tanto en Cajupay como en el Círculo Católico, también en un espacio que estamos armando en la zona oeste de la ciudad, en Verocay 1190”, comentó.
De acuerdo al profesor, gran parte del crecimiento se debe al “boca a boca”, ya que no han hecho una difusión masiva. Aun así, los resultados hablan por sí solos: quienes asisten manifiestan mejorías notorias en su estado físico, sobre todo en problemas de espalda y equilibrio.
Pero, ¿qué es exactamente el tai chi? De Agustini lo resumió de manera sencilla: “Para que nos quede claro de este lado del charco, el tai chi viene a ser como una meditación en movimiento”. En realidad, se trata de una secuencia de movimientos suaves y coordinados que buscan armonizar cuerpo y mente, mejorar la respiración y fomentar la circulación energética.
Las ventajas son múltiples: mejora de la postura, fortalecimiento del equilibrio, reducción del estrés, estimulación de la circulación sanguínea y del sistema óseo, y lo que el profesor considera clave en edades avanzadas: la recuperación de la conexión neuronal. Según explicó, “el sedentarismo hace que las neuronas corten su conexión, y al trabajar el tai chi, está comprobado científicamente que las neuronas vuelven a reconectar”.
En sus clases se enseñan dos de los estilos más conocidos. El estilo Yang, el más difundido a nivel mundial, se caracteriza por su suavidad y fluidez. El estilo Chen, más antiguo y con movimientos energéticos cortos llamados fa chi, ofrece una experiencia más intensa. “Eso es un trabajo interno que quien lo practica después lo va entendiendo”, señaló.
La propuesta incluye también chikung, una técnica complementaria y terapéutica, centrada en la respiración consciente y el manejo de la energía vital. “Los médicos chinos usan el chikung para sanar distintas patologías. Por ejemplo, si alguien tiene problemas pulmonares y suele resfriarse en invierno, puede practicar chikung específico para fortalecer los pulmones. Lo mismo ocurre con los riñones u otros órganos”, explicó De Agustini. La idea es trabajar de forma preventiva y consciente, conectando el cuerpo con su propia capacidad de sanación.
Aunque actualmente el chikung está integrado a las clases de tai chi, el profesor no descarta en el futuro abrir un grupo dedicado exclusivamente a esta práctica, dada la demanda y el interés que ha despertado. Las clases están abiertas a toda persona interesada y se dictan en distintos puntos de la ciudad: Cajupay. lunes, miércoles y viernes de 8.30 a 9.30, y lunes y miércoles de 16 a 17; Círculo Católico, lunes, miércoles y viernes de 17.30 a 18.30; y Verocay 1190 casi Bolívar, martes y jueves de 16 a 17, y lunes y miércoles de 17 a 18.
Aunque cualquier frecuencia puede aportar beneficios, se recomienda asistir al menos tres veces por semana para notar mejoras más evidentes.
“Nosotros siempre sugerimos que más que observar, lo prueben. No es lo mismo vivenciarlo que verlo, porque la práctica hace que realmente sientas si eso es para vos”, concluyó De Agustini.