El 90% de los pacientes que consultan por cefalea tienen una cefalea primaria, (ej. cefalea tensional, migraña) cuyo diagnóstico se realiza mediante una historia clínica completa, confirmando que cumplen los criterios diagnósticos de la misma y excluyendo síntomas y signos de alarma.

En la mayoría de casos no es necesario realizar ningún otro tipo de prueba diagnóstica, salvo que existan señales de alarma de una cefalea secundaria. Un 6 al 10 % de pacientes con cefalea pueden tener una patología secundaria. Las cefaleas secundarias son un síntoma de una enfermedad.
¿Qué síntomas orientan a cefalea secundaria?
Sistémicos (fiebre, pérdida de peso, inmunosupresión, cáncer). Neurológicos: déficit focal, confusión, crisis epilépticas. Inicio repentino: inicio explosivo, en segundos. Edad mayor de 50 años. Cambio en patrón habitual o nueva cefalea. Traumatismo.
¿Qué afecciones originan una cefalea secundaria?
*Hemorragia meníngea: dolor intenso al inicio; pérdida fugaz del conocimiento; náuseas y vómitos.
*Disección de la arteria cervical: traumatismo reciente en la cabeza o el cuello, incluso leve; dolor de cuello prominente; vértigos.
*Trombosis de las venas cerebrales y de los senos durales: factores de riesgo de tromboembolismo venoso: presentación variable; convulsiones, déficits neurológicos.
*Encefalopatía hipertensiva: hipertensión arterial severa o mal controlada, aparición súbita de convulsiones, alteraciones visuales.
*Meningitis/encefalitis: aspecto enfermo; fiebre mayor de 38 °C; rigidez en cuello; confusión (puede ser el único hallazgo en adultos mayores).
*Absceso cerebral: cefalea con inicio agudo o gradual; antecedentes recientes de infección de cabeza/cuello; rigidez del cuello; fiebre (a menudo ausente); déficits neurológicos focales; estado mental deprimido.
*Tumor cerebral: antecedentes de cáncer; cefalea exacerbada por tos; Valsalva que puede aparecer de forma repentina si hay sangrado en un tumor; náuseas y vómitos; convulsiones; estado mental deprimido; déficits neurológicos.
*Hematoma intracraneal (subdural, epidural); antecedentes de traumatismo de cráneo (incluso leve); puede presentarse semanas después del traumatismo; uso de anticoagulantes. Deterioro mental progresivo; coma.
*Hemorragia cerebral: dolor de cabeza brusco; deterioro de conciencia; náuseas en contexto de hipertensión y/o uso de anticoagulantes orales.
*Arteritis de células gigantes: pacientes mayores de 50 años, con su primer dolor de cabeza intenso. Se comprueba con la V.E.S.
*Eclampsia/preeclampsia: hipertensión arterial en pacientes embarazadas o en el periparto. Puede presentar proteinuria.
*Intoxicación por monóxido de carbono.
*Apnea del sueño.
*Sinusitis-otitis.
*Glaucoma agudo de ángulo cerrado: cefalea en mayores de 50 años.
Conclusión
Reconocer las señales salva vidas. No subestimes un dolor de cabeza distinto.


