El trastorno bipolar es una enfermedad psiquiátrica o condición grave de salud mental, la misma es de carácter crónico y genera mucho sufrimiento. El tratamiento de la persona es indispensable, un adecuado acompañamiento psiquiátrico y psicológico para que pueda afrontar la variada sintomatología que acompaña la condición.
Los estados anímicos son inusuales o cambiantes y pueden llegar a ser muy disruptivos, alejando a la persona de una vida normal, funcional, obstaculizando la cotidianidad del paciente. Es necesario tener en cuenta además que no solo afecta a la persona, sino a los que viven en su entorno cercano, familia, compañeros de trabajo, pareja, etcétera.
Esta enfermedad es una de las que más se benefician de un adecuado diagnóstico y tratamiento siendo necesaria la implicación del paciente, su familia y entorno.
Características
En determinadas ocasiones, el paciente experimenta una profunda tristeza, apatía y falta de energía (episodio depresivo), en tanto que, en otras, se siente eufórico y lleno de vitalidad y exaltación. Se sienten con más energía y ánimo de lo habitual (episodio maníaco). Ambos estados suelen sucederse como si fueran las dos caras de una misma moneda. Resulta muy difícil de comprender la manera en que en una misma persona pueden suceder estos cambios.
Tanto la fase depresiva como la maníaca pueden ser breves, desde unas pocas horas hasta algunos días, semanas y meses.
Es importante tener en cuenta que los períodos de manía o depresión pueden variar de persona a persona, todos somos diferentes, por lo tanto la manera de expresarse una enfermedad también lo es.
De acuerdo con la clasificación del Manual de Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, existen cuatro categorías principales de Trastorno Bipolar: Trastorno Bipolar I, Trastorno Bipolar II, Trastorno Ciclotímico y Trastorno por la ingesta o abuso de sustancias o debido a otro trastorno médico.
Se trata de una enfermedad episódica y además recurrente, esto significa que los episodios tienden a volver o reaparecer.
Sintomatología
En el episodio maníaco una persona puede hablar de una manera más rápida, atropellada, sin parar, sobre diversos temas saltando de uno a otro. Sentir que los pensamientos van y vienen a gran velocidad. Sentirse nerviosa, irritable cuando se le habla, sensible, agitada.
En lo conductual piensan que pueden hacer muchas cosas a la vez, en este estado es bastante común que realicen actividades imprudentes, gastar mucho dinero, por ejemplo vivir en Paysandú y de golpe, como quien hace un mandado, viajar en taxi a comprar un televisor a Rocha. Embarcarse en proyectos inútiles que cuestan a veces los ahorros de toda una vida. Tener relaciones sexuales con cualquier persona indiscriminadamente.
Contrariamente a eso, cuando se experimenta un episodio depresivo, se sienten tristes, vacíos por dentro, abatidos, decaídos, sin ganas de levantarse de la cama en todo el día. Duermen mucho o duermen muy poco. Se sienten cansados, con falta de energía, piensan en la muerte como una solución real a todos sus problemas. Por esa razón intentan el suicidio o lo logran.
Diagnóstico y tratamiento correcto
Si bien aún no existe una cura para esta enfermedad, la persona diagnosticada con Trastorno Bipolar tiene la posibilidad de tener un tratamiento que incluya terapia y atención psiquiátrica. Más allá del diagnóstico existe una vida en la persona llena de potencialidad, se vuelve necesario disminuir los síntomas para poder tener más control de su enfermedad y manejar mejor los cambios del estado de ánimo y sus consecuencias.
Importa la adherencia al tratamiento, la toma de medicación sin interrupciones, ya que se corre el riesgo de que abandone cuando se sienta bien. (097352937)


