El Festival del Tomate de Cantabria, que cada año se realiza en Torrelavega (España), reunió en su edición 2025 a cientos de productores y expositores de distintos puntos del mundo. Entre ellos estuvo nuevamente presente Alfredo Dolce, de El Mecenas, acompañado por su hija Tiziana, quien también participó como voluntaria en la organización.
Tiziana, además, colaboró en una de las principales atracciones del programa: la cata sensorial dirigida por la doctora Veronique Gladstone.
“Como años anteriores volvimos a asistir al festival en nombre de El Mecenas, representando un poco a Paysandú y a todos los productores de la zona, la Cata del Tomate, para seguir adelante con el proceso de hermanamiento que empezamos hace algunos años, que todavía no hemos culminado pero que lo llevamos bastante avanzado”, señaló Dolce a EL TELEGRAFO.
Este festival es una iniciativa de “Guy Ferrier, apoyado por el Ayuntamiento de Torrelavega y por el concejal de Ferias Jesús Sánchez”, agregó.
UNA MESA DE MÁS DE 800 VARIEDADES
El evento se caracteriza por reunir la mayor diversidad de tomates del mundo. “Este año se expusieron más de 800 variedades en cajones similares a los que exponemos en la Cata Nacional del Tomate en Paysandú y, sumado a las que llevaron los productores, alcanzaban cerca de 900. Una mesa gigantesca llena de tomates de todo tipo de color, gusto y tamaño, que hace que este festival sea cada vez más grande y más importante”, destacó. En esta ocasión se realizó la competencia habitual, que contempla 5 categorías. Según relató Dolce, se dio un hecho inédito: un mismo productor obtuvo premios en cuatro categorías, y en una de ellas logró el primero, segundo y tercer puesto. “Lo especial es que esos tomates se plantan en secano, con muy poco riego. La planta se estresa y genera muchos más azúcares, lo que hace que el fruto sea más dulce de lo normal. Eso puede haber influido para que los jurados –más de 60 personas– eligieran varias veces los tomates de este productor, sin saber a quién pertenecían”, explicó. Se trató del productor Emilio Medina Román, de Villalcázar de Sirga. “El tomate ganador se llama Midnight Sun y en El Mecenas tenemos esa variedad”, apuntó.
CHARLAS Y EXPERIENCIAS COMPARTIDAS
El programa incluyó múltiples instancias de intercambio. “Hubo muchas charlas de todo tipo. La ‘charla de los sabios’, como le llaman allá, son personas que hace muchos años producen tomates y que no solo hablan de la producción del tomate, sino de la producción en general. También hubo actividades similares a las que hacemos acá, como el show cooking, talleres para producción de plantas o elaboración de derivados”, contó.
Dolce y su hija también tuvieron un espacio en el programa: “Nos tocó dar una charla que elaboramos junto con Tiziana e hicimos algo que nos pareció muy interesante y que gustó mucho en España, que fue la internacionalización del programa Guardianes del Tomate de Paysandú, que se lleva adelante gracias al apoyo de Paysandú Sostenible y Desarrollo Rural de la Intendencia de Paysandú”.
La exposición tuvo un carácter especial, ya que se transmitió en simultáneo en Uruguay y España. “Mientras estábamos dando la charla en España se escuchaba en Uruguay. Se transmitía en ambos lados y en Paysandú se entregaron plantines a los guardianes, así como una edición del librillo Las aventuras del lagarto verde y carpincho de la huerta, que editamos en El Mecenas y estamos distribuyendo en escuelas del departamento. En esta ocasión sirvió también para unir a los niños de Paysandú con los de Torrelavega, teniendo en ese momento niños con libritos en ambos países”, indicó.
HERMANAMIENTO Y VÍNCULOS
La participación forma parte del proceso de hermanamiento de Paysandú y Torrelavega que desde hace años se impulsa. “La experiencia fue enriquecedora. Volvimos a encontrarnos con productores de toda España. Con Tiziana hicimos un recorrido por las chacras de varios ganadores de años anteriores, con quienes entablamos relaciones de amistad. Tuvimos la oportunidad de visitarlos, hacer vivos en Instagram, mostrar cómo cultivan, cómo cosechan, y explicar un poquito cómo se vive de un lado y del otro la horticultura, sobre todo la producción agroecológica, que es lo que más nos interesa”, subrayó.
Finalmente, Dolce remarcó la importancia del intercambio humano y técnico: “Queremos seguir llevando el mensaje de la agroecología y mostrar cómo en otras realidades también hay productores que quizás sufren las mismas carencias o tienen los mismos problemas que tenemos en Uruguay, y cómo se las ingenian para salir adelante e incluso ganar premios nacionales cultivando tomates”.

