Ubicada a la altura del kilómetro 7,5 del camino a Casa Blanca, Grancap Prefabricados amplía su capacidad y diversifica su línea de productos en hormigón para atender la demanda pública y privada, consolidándose como una empresa referente en la producción de bloques y adoquines vibrocomprimidos de alta calidad. Desde su estratégica localización, la planta abastece a toda la región, combinando tecnología, innovación y capacidad de respuesta.
La ingeniera electromecánica Leticia Hergert, responsable de la planta, destacó que este año la empresa experimentó un crecimiento sostenido. “Tuvimos un fuerte crecimiento en la parte de ventas y apertura hacia todo tipo de negocios. Trabajamos hoy con las principales constructoras y logramos inscribirnos en el RUPE, lo que nos permitió comenzar a licitar para el Estado, con varias colocaciones ya concretadas para OSE y las intendencias de Paysandú y Salto”, explicó.
Además, Grancap fortaleció su presencia en el mercado local. “Incorporamos a las barracas de la zona, que el año pasado todavía no nos conocían demasiado, y este año trabajamos con la mayoría, lo que nos permitió ampliar el mercado hacia el pequeño consumidor gratamente”, señaló Hergert.
Aumento de capacidad y diversificación
El crecimiento de la demanda llevó a la empresa a planificar una ampliación inmediata de su infraestructura. “Estamos haciendo la segunda planta de hormigón porque con una sola nos hemos quedado con la capacidad disminuida. El objetivo principal es tenerla funcionando para fin de año y arrancar 2026 con mayor capacidad para cumplir con la demanda”, indicó.
Actualmente, la planta procesa alrededor de 30 metros cúbicos diarios, distribuidos en tres líneas de producción: hormigón elaborado, bloques y adoquines vibrocomprimidos, y premoldeados.
La primera incluye el servicio de mixer para obras –con un camión en funcionamiento– que abastece tanto a proyectos particulares como a programas estatales, entre ellos el Plan Avanzar.
La segunda es el fuerte de la empresa, con una decena de productos de alta rotación.
La tercera comprende la fabricación de cabezales, caños, columnas, pozos de saneamiento y elementos de mobiliario urbano como bancos, reposeras y camineros. “En estos momentos, estamos enviando muchos premoldeados a la obra del ingreso a la localidad de Belén, y pronto compartiremos los avances en publicaciones”, adelantó Hergert.
Innovación y desarrollo humano
El desarrollo tecnológico e industrial va de la mano con la incorporación de nuevo talento. “Este año llegar a la segunda planta de hormigón ha sido un reto importante, y también la incorporación de dos operarias mujeres que están trabajando a la par del resto del equipo. Vienen de un rubro distinto al de la construcción y se adaptaron muy bien”, comentó la ingeniera, destacando el compromiso del equipo de trabajo.
Con un plantel de unas 14 personas, Grancap proyecta seguir creciendo de forma sostenida. “La idea es seguir innovando, diversificar más productos, incorporar más personal a futuro, lo que naturalmente es consecuencia del aumento de productividad y ventas. Los crecimientos siempre deben ir acompañados de buen capital humano; sin eso no hacemos nada”, subrayó.
Desafíos e innovación continua
Uno de los principales desafíos, afirma Hergert, es la adaptación constante a las necesidades del mercado y del cliente. “Hoy trabajamos mucho como solución en construcción. Los clientes llegan con necesidades específicas y nosotros los asesoramos, adaptándonos a lo que requieren. Muchas veces desarrollamos productos únicos para resolver situaciones puntuales, y eso genera muy buenos resultados”, explicó.
La búsqueda de nuevas soluciones impulsa también el desarrollo de productos innovadores. “En otros países se aplican hormigones especiales para muebles del hogar, algo que aquí todavía no se ha extendido. Estamos trabajando para incorporar esa tecnología y desarrollar nuevas líneas que aporten valor y perduren en el tiempo”, indicó.
Compromiso con el sector
Con motivo del Día de la Construcción, Hergert reflexionó sobre el valor de la industria y del trabajo colectivo. “Construir significa dejar un legado. Ver que la gente disfruta de un banco o una mesa de ajedrez que fabricamos, o que un bloque forma parte de una cancha de pádel donde juega o de su propia casa donde habita, nos llena de orgullo. En Grancap hacemos todo con pasión, creyendo que cada producto que entregamos es parte de ese legado que queremos dejar. Seguimos creyendo fuertemente que es el camino que queremos recorrer”, concluyó.


