Con gran éxito se llevó a cabo una nueva edición del evento turístico Luna llena en el Palmar, que tuvo como agregado especial la realización de una jornada técnica que sirvió de marco para un relanzamiento del proyecto que pretende concretar en el área una protección de carácter departamental por los gobiernos de Paysandú y Río Negro en la zona de los palmares próximos a Guichón y al paraje Cañada Grande. La superficie planteada comprende unas 5.000 hectáreas entre ambos departamentos. El evento contó con la participación de autoridades locales, departamentales y nacionales, ya que estuvo entre los presentes el director general de Secretaría del Ministerio de Turismo, Cristian Pos, el presidente de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, Marcel Suárez, el alcalde de Guichón Martín Álvarez y representantes de las direcciones de Turismo de las intendencias de ambos departamentos.
La presentación del viernes se realizó con el auditorio completo de público y entre los participantes estuvieron visitantes tanto de Brasil como de Argentina, vinculados al proyecto Ruta de los Butiazales, nacido en el país norteño.

FUNDAMENTOS
Hubo también una fuerte presencia de estudiantes de diferentes instituciones, niveles y áreas, por ejemplo de la carrera guardaparques y de gastronomía, así como de la Escuela Agraria de la zona, que participaron en los talleres.
Técnicos de Embrapa, lo que vendría a ser como el INIA en Brasil, explicaron todos los detalles respecto a los valores nutricionales de la fruta de la palma, su utilización en la gastronomía, que además viene creciendo la región de la mano de emprendedores locales. También participaron estudiantes del nivel terciario, de la Tecnicatura en Bienes Culturales de la Universidad de la República y estudiantes de gastronomía procedentes de Maldonado.
“Lo que se busca es una protección a nivel bidepartamental, eso es lo que se está pidiendo, que empiecen a trabajar los técnicos, que se empiecen a ver, que escuchen a la gente, que escuchen a los vecinos”, planteó Carolina Valdomir.
IDENTIDAD
Detrás del proyecto está la asociación civil que reúne a los vecinos de la zona, hay grupos locales como el Grupo de Guías, “vecinos que se unieron para llevar adelante esta propuesta de conservación de esta área. Fuimos muy escuchados, había representantes de las dos intendencias, había autoridades a nivel nacional y a nivel local y departamental, y fuimos escuchados y ya se están viendo pequeños, o grandes resultados, como queramos verlos”, dijo Valdomir en alusión al interés que se planteó desde diferentes ámbitos por contar con más detalles sobre los fundamentos técnicos detrás de la iniciativa de protección de la zona. “Por ejemplo el alcalde llamó para preguntar sobre cosas científicas para hacer una propuesta con la UTEC, y sé que se entregaron palmeras para escuelas, o sea, se están generando cosas, la gente escuchó que hay cosas que se quieren conservar y que hay gente interesada en que se conserve el palmar”. Agregó que para la población “el palmar es mucho más que un atractivo para el turista, es mucho más que un valor para los niños, es mucho más que un valor para una persona que tiene sus animales y que lo maneja bien al campo, o es mucho más que un lugar en la gastronomía; es la identidad de todos, o sea que es parte de nosotros y que no podemos permitirnos perderlo”.
VALORES
El texto del proyecto, de 31 páginas en total, destaca que los sitios a proteger “retienen una gran cantidad de elementos destacados por su valor para la zona o elementos singulares y tienen una distribución restringida en la zona”. Destaca que se trata de zonas de gran importancia para la conectividad de las áreas protegidas y algunos de los sitios “representas relictos de la vegetación típica de la zona”, como el bosque parque y los palmares de yatay, elementos que no necesariamente son objetos focales “pero fueron destacados en el contexto del proyecto por diversos actores interesados en su conservación”. Los parches de palmares ocupan 296 hectáreas en Paysandú y 167 en Río Negro, aproximadamente. En cuanto a los valores ecoturísticos, menciona que ofrecen oportunidades para la población local. “Los paisajes de cerros y palmares de Cañada Grande (Río Negro) y Guichón (Paysandú) han sido escenarios de cabalgatas, mountain bike” y el Grupo Guías de Guichón diseñó circuitos temáticos, “que se ofrecen con diferentes modalidades de movilidad (bicicletas, vehículos 4×4, micros, a caballo o en caminatas). Del mismo modo el hotel Salinas del Almirón ofrece circuitos guiados por el palmar a sus clientes, así como el Aéreo Club de Guichón ofrece paseos en avioneta y en paramotor. Alude además al evento Luna Llena en el Palmar, “cuya actividad consiste en acampar a orillas de cañada grande compartiendo platos criollos típicos de la zona, incluyendo caminata nocturna a la luz de la luna y fogón con relatos e historias de la zona”.
