La Cámara Mercantil Uruguay-Italia, fundada en 2018 por iniciativa del entonces embajador de Italia (Gianni Piccato), continúa expandiendo sus redes a lo largo del país. En una visita a Paysandú, invitados por la Asociación Lucana de Paysandú, Rosana Marchicio, secretaria ejecutiva, y Nicolás Nocito, miembro directivo, conversaron sobre el presente y futuro de esta organización, sus objetivos, logros y aspiraciones.
UNA NUEVA ETAPA CON RAÍCES PROFUNDAS
Aunque la actual Cámara es relativamente reciente, surgida entre fines de 2018 y principios de 2019, continúa el legado de una institución que fue históricamente significativa: la primera cámara italiana en el exterior, con más de 150 años de historia en Uruguay. Aquella entidad fue disuelta por problemas internos, pero su espíritu renació bajo esta nueva organización. “La idea fue restituir ese puente que siempre existió entre Italia y Uruguay, tanto en lo económico como en lo cultural”, explicaron Marchicio y Nocito.
Los objetivos de la Cámara son claros: “fortalecer las relaciones comerciales, industriales y culturales entre ambos países. A través de esta organización, empresas uruguayas pueden acceder a redes de contacto, oportunidades de negocios, ferias internacionales y foros sectoriales”.
La Cámara está integrada a Assocamerestero, red que agrupa a más de 80 cámaras italianas en todo el mundo, lo que le otorga respaldo institucional y acceso a colegas y contactos internacionales. “No sólo conectamos empresas uruguayas con Italia, sino también entre sí, generando sinergias dentro del propio país”, afirmó Nocito. Entre los rubros representados se encuentran sectores como la gastronomía, el agro, la maquinaria, la biotecnología y el turismo.
La visita a Paysandú, en el marco de la V Settimana Italiana tuvo un objetivo estratégico: acercar la Cámara al interior del país, generar nuevos vínculos y sumar socios. “Estamos acostumbrados a que todo pase en Montevideo, pero Uruguay tiene mucho más. Queremos mostrar lo que hacemos, abrir puertas y generar oportunidades”, expresó Nocito.
El crecimiento de la Cámara es resultado de un trabajo constante, “de hormiga”, como lo definieron, pero que está dando frutos. “Nos deja muy contentos que nos inviten. Significa que el trabajo está llegando, que se nota, y que hay interés en formar parte de esto”, concluyeron.
SOCIOS: DIVERSIDAD Y OPORTUNIDADES
Actualmente, la Cámara cuenta con alrededor de 70 socios, principalmente de Montevideo, Maldonado, Canelones y Colonia. Paysandú, sin embargo, aún no tenía representación hasta esta visita.
Asociarse “es sencillo y está abierto a cualquier empresa interesada en vincularse con el ecosistema italo-uruguayo, sin necesidad de contar con ciudadanía italiana o vínculos comerciales previos con Italia. La cuota de afiliación es ajustable según el tamaño de la empresa, garantizando equidad en el acceso a los servicios”.
“La Cámara no exige un vínculo actual con Italia. Basta con la intención de acercarse y formar parte de la red. Nuestra misión es acompañar ese proceso”, destacó Marchicio.
LOGROS: FERIAS, FOROS Y VISIBILIDAD
Entre los logros más relevantes, los representantes de la Cámara destacaron la participación en ferias y foros internacionales. Recientemente, “una delegación uruguaya integrada por cuatro pymes viajó a la región del Véneto (Italia) para participar en un foro de pequeñas y medianas empresas. Esta fue la primera misión comercial organizada directamente por la Cámara, con todos los gastos cubiertos”.
Además, año tras año, “empresas afiliadas participan en el Pabellón de Italia en la Expo Prado, evento que reúne a más de un millón de visitantes, con una afluencia de 150.000 personas al pabellón italiano. Allí se difunde no sólo la oferta comercial, sino también la cultura italiana, con actividades artísticas, presentaciones literarias y desfiles de moda”.
