Dr. Ricardo Diez Ansiedad y ataques de pánico (AP): claves para afrontarlos a tiempo

Los AP o crisis de ansiedad son períodos en los que se padece de un manera súbita temporal y aislada, sin una causa médica obvia, un miedo un temor o malestar intenso con una duración variable que puede oscilar entre 10 y 30 minutos, si bien se han reportado casos de una hora.

En el trastorno de pánico, la frecuencia de los ataques puede variar ampliamente, y algunas personas informan breves grupos de varios episodios de pánico en un corto período de tiempo, ataques de pánico semanales o ataques periódicos a lo largo de varios meses.

El AP en sí mismo no es fatal, pero puede afectar la calidad de vida. Es muy frecuente, se presenta entre el 2 al 3% de los adultos.

Los síntomas del AP suele comenzar al final de la adolescencia o a principios de la adultez, afecta a las mujeres más que a los hombres.
Su aparición puede ser en cualquier momento: en el manejo vehicular, en un centro comercial, durante el sueño, en una reunión.

Durante el ataque, una persona manifiesta al menos cuatro de los siguientes síntomas:
*Palpitaciones.
*Sudoración.
*Temblores o sacudidas.
*Sensación de falta de aire o asfixia.
*Dolor o malestar en el pecho.
*Náuseas o malestar abdominal.
*Sensación de mareo o inestabilidad.
*Hormigueo de miembros con sensación de calor.
*Sensación de irrealidad o despersonalización.
*Miedo a perder el control o a “volverse loco”.
*Miedo a morir.

Causas

Componente genético, alto nivel de estrés, carácter que es más sensible al estrés y proclive a las emociones negativas, cambios cerebrales del proceso de la emociones.

Factores de riesgo

Antecedentes familiares de AP.
Situación estresante, divorcio, agresión sexual, accidente grave.
Consumo de tabaco o cafeína en exceso.
Abuso sexual en la niñez.
Suele coexistir con otros trastornos de ansiedad, del estado de ánimo y por consumo de sustancias.
Crisis asmática grave.

Complicaciones

Sin tratar, puede afectar todas las áreas de la vida.
Fobias como miedo a salir de la casa.
Rechazo de situaciones sociales.
Problemas en el hogar.
Depresión, ansiedad.
Pensamientos suicidas.
Consumo abusivo de alcohol u otras sustancias.

Diagnóstico

Examen clínico completo. Paraclínica básica, descartar causa orgánica.

Criterios

Persistir al menos un mes con temor sobre la posibilidad de que aparezca un AP asociado a los síntomas típicos.

Tratamiento

El objetivo es reducir los ataques y su intensidad. Se recomienda un abordaje combinado:
Medicación antidepresiva.
Ansiolíticos de uso puntual frente a situaciones de angustia grave.
Intervención psicoterapéutica con enfoque cognitivo-conductual.
Evitar la automedicación.
Seguimiento médico programado.

Recomendación

Aconsejar a los pacientes que eviten beber café y fumar, ya que producen sensaciones físicas similares a los episodios de pánico. Animar a la reincorporación gradual al ejercicio físico. Son claves un buen descanso y una alimentación equilibrada.

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