La noche de Halloween llegó a Paysandú y las calles de la ciudad se transformaron en un escenario de diversión para los niños. Como cada año el centro se copó de “terror”: Fantasmas, brujas y personajes de cuentos de terror salieron a las calles, ocultos detrás de sus máscaras y maquillajes, con la intención de recolectar golosinas y divertirse.

Los niños fueron los protagonistas de la tardecita-noche, luciendo disfraces creativos y originales que llamaron la atención. Con sus calabazas y bolsas de golosinas en mano, recorrieron las calles de la ciudad, deteniéndose en cada casa para pedir “dulces o trucos”. La creatividad y la imaginación fueron los grandes protagonistas, con disfraces que iban desde personajes de películas y series de terror hasta criaturas mitológicas y sobrenaturales. Los adultos también se unieron a la diversión, disfrutando de la alegría y la emoción de los más pequeños.

