Sarampión, afectación al sistema inmunitario y alta mortalidad

“El sarampión es altamente contagioso, incluso superior a la COVID-19 y sigue siendo una causa de elevada mortalidad en todo el mundo. Como toda enfermedad viral, baja mucho la inmunidad y favorece la aparición de las infecciones bacterianas. Por eso, las complicaciones de la enfermedad son bastante importantes”, señaló el director del Hospital Escuela del Litoral, Dr. Sergio Venturino, ante consulta de EL TELEGRAFO.

La semana anterior fueron diagnosticados tres casos en San Javier, en personas que retornaron de Bolivia y no estaban inmunizadas.
Por ese motivo, “toda persona que registre fiebre alta, lesiones en la piel, laringitis y conjuntivitis es un caso sospechoso y los médicos debemos hacer la denuncia inmediata al Ministerio de Salud Pública para su seguimiento. Posteriormente se sacan muestras de sangre, orina y un hisopado nasal que se envían al ministerio para su confirmación. De hecho, el personal de la salud deberá actuar con todo el equipo de protección personal”, dijo.

Es una enfermedad respiratoria y “las gotitas del estornudo suspendidas en el aire favorecen el contagio tanto en vías superiores como conjuntivas. Por eso, entre otras complicaciones, provoca conjuntivitis”. Indicó que si una persona enferma con sarampión se retira de una habitación, el virus se mantiene contagioso en ese sector por 4 horas”, agregó.

Las complicaciones que pueden generarse incluyen neumonía, cuadros gravísimos de encefalitis, infecciones del oído y diarrea severa que puede llevar a la muerte. El período de incubación se extiende entre 5 y 21 días. “La enfermedad se transmite cuatro días antes que se manifiesten las lesiones en la piel hasta cuatro días después. Es decir, contagia por alrededor de ocho días. Generalmente registran fiebre alta, que puede llegar a 40 grados, malestar, tos que suele provocar bronquitis, laringitis e incluso neumonía. Luego aparecen las erupciones rojas en la piel, muy características de la enfermedad”.
La vacunación es la forma más eficaz de prevención y, “si bien los niños menores de 1 año no son inmunizados, dependen de la inoculación de su madre para mantener la cobertura por anticuerpos”, agregó.

De acuerdo al Esquema de Vacunación, la primera dosis se registra al año de edad y la segunda a los 15 meses. Ante dudas, el interesado puede vacunarse a cualquier edad en los vacunatorios de los prestadores público o privados.

Explicó que “dos de cada cinco pacientes requieren de internación: por eso es potencialmente grave esta enfermedad prevenible por vacunación, donde es importante la responsabilidad colectiva y la inmunidad de rebaño”.

En la región, se alerta al personal de la salud sobre las complejidades del sarampión y el riesgo de muerte. “Los brotes están relacionados principalmente a una baja cobertura de la vacunación y más del 90% de los casos corresponden a personas que no estaban vacunadas”, concluyó.