En la mañana de ayer comenzó la entrega de materiales a las familias afectadas por los fuertes vientos que azotaron Porvenir y zonas adyacentes durante la madrugada del jueves. El fenómeno, una turbonada que alcanzó una racha máxima de 117 km/h, según la medición de una estación metereológica privada, provocó voladuras totales y parciales de techos, caída de árboles del ornato público y daños en viviendas y espacios públicos. Además, la zona permaneció varias horas sin suministro eléctrico.
Tras el evento climático, la respuesta institucional fue inmediata. La Dirección de Descentralización, en coordinación con el Departamento de Obras y el Municipio de Porvenir, brindó asistencia a los damnificados desde las primeras horas. A las tareas se sumaron equipos y maquinaria de la Intendencia Departamental, Bomberos, UTE, OSE y el Batallón de Infantería Nº 8, que trabajaron en la remoción de árboles caídos, despeje de calles y normalización de servicios.
Durante la jornada del jueves, dos equipos de la Dirección de Vivienda realizaron el relevamiento de los domicilios afectados cuyos propietarios habían efectuado la correspondiente denuncia policial. Con base en esas evaluaciones técnicas, este viernes se inició el operativo de entrega de materiales de construcción para atender las situaciones más urgentes.
Los damnificados comenzaron a recibir chapas, ladrillos, tirantes, portland, tablas, postes y clavos, insumos destinados a reparar techos y estructuras dañadas. Las autoridades informaron que el apoyo continuará en función de los relevamientos realizados y las necesidades detectadas en cada caso.
El fenómeno meteorológico, de características intensas pero de corta duración, dejó en evidencia la vulnerabilidad de algunas estructuras ante eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes en la región.

