La Dirección de Promoción Social de la Intendencia de Paysandú iniciará en marzo una nueva edición de los Talleres de Inclusión Digital, una propuesta orientada a jubilados y pensionistas que busca fortalecer el acceso al conocimiento tecnológico y promover el uso seguro de herramientas digitales. La iniciativa apunta a mejorar la autonomía de las personas mayores “en un contexto donde la vida cotidiana se desarrolla cada vez más a través de plataformas digitales –pagos, trámites, consultas médicas, comunicación con familiares– la inclusión digital ya no es una opción: es una necesidad social”, observó, en diálogo con Pasividades, el docente a cargo, Mauricio Guillermoni.
Explicó que la propuesta trasciende el aprendizaje técnico y pone el foco en promover “la autonomía, la seguridad y la confianza en el uso de herramientas tecnológicas, poniendo especial énfasis en la prevención de estafas digitales y el cuidado de los datos personales”. Esta propuesta, “no se trata únicamente de tecnología”, sino de “participación, ciudadanía y calidad de vida”, puntualizó Guillermoni, remarcando que “el objetivo es claro: informar, prevenir y empoderar”.
PREVENCIÓN DE ESTAFAS Y CUIDADO DE LA INFORMACIÓN
Uno de los ejes centrales de los talleres es la prevención de estafas digitales, fenómeno que ha crecido en los últimos años y que afecta especialmente a personas mayores. Desde el programa se trabaja en la generación de hábitos básicos de seguridad digital mediante acciones cotidianas orientadas a proteger la información personal, las cuentas y los dispositivos. El enfoque parte de comprender que los engaños no responden a “errores” individuales, ni tampoco a “falta de conocimiento” sino a estrategias organizadas que apelan a la manipulación emocional, observó el docente. Los delincuentes suelen recurrir a mecanismos como el miedo, la urgencia o la autoridad para inducir respuestas rápidas.

Entre las modalidades más frecuentes se encuentra el denominado “cuento del tío”, que consiste en llamadas o mensajes que simulan situaciones urgentes vinculadas a familiares o supuestos problemas económicos. También se registran casos de falsos premios o beneficios, suplantación de identidad bancaria mediante correos electrónicos o mensajes y ofertas comerciales con precios irreales que exigen pagos anticipados, según citó el entrevistado.
En este sentido, advirtió que las personas mayores suelen ser blanco de estas maniobras debido a su confianza en la comunicación interpersonal, al manejo de información sensible vinculada a cobros o ahorros y a la percepción de los delincuentes de que este grupo denuncia en menor medida.
HERRAMIENTAS PARA LA AUTOPROTECCIÓN
En este contexto, el programa promueve reglas básicas de autoprotección. Entre ellas, Guillermoni detalló: “desconfiar de la urgencia, nunca brindar claves, códigos o datos bancarios por teléfono o mensaje, no ingresar a enlaces sospechosos y confirmar siempre la información con familiares o la institución”. Asimismo, enfatizó en la importancia de denunciar los hechos, ya que compartir la experiencia contribuye a prevenir nuevos casos.
“Se trabaja en generar hábitos mínimos de seguridad digital, es decir, pequeñas acciones diarias que ayudan a proteger la información, las cuentas y los dispositivos personales frente a riesgos digitales comunes. Ejemplo: compartir sólo lo necesario en redes sociales y revisar los permisos de las aplicaciones que acceden a tus datos”, remarcó.
Insistió en lo importante que es “hablar del tema, pues resulta que uno de los mayores aliados del estafador es el silencio. Muchas personas sienten vergüenza tras haber sido engañadas. Sin embargo, debemos comprender algo fundamental: las estafas digitales son delitos profesionales, no errores personales”.
Los talleres también fomentan espacios de diálogo y reflexión donde los participantes analizan nuevas modalidades de engaño, comprenden las técnicas de manipulación psicológica y reciben orientación sobre los mecanismos de denuncia disponibles.
Para reforzar estas acciones, se recomienda seguir las orientaciones del Ministerio del Interior y la Unidad de Cibercrimen, así como consultar el servicio contra noticias falsas y estafas digitales “Verificá” (098111911). Asimismo, estar atentos a las campañas de concientización del Banco de Previsión Social. En estos talleres, además, “se trabaja con todos los recursos que nos proporciona la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento”, indicó.
USO PRÁCTICO DEL CELULAR Y NUEVAS HERRAMIENTAS
La edición 2026 incorporará además contenidos vinculados al uso cotidiano del teléfono móvil, incluyendo organización de contactos, manejo de aplicaciones, configuración de privacidad, almacenamiento de información y utilización de herramientas de comunicación, adelantó Guillermoni. Un capítulo especial estará dedicado a la inteligencia artificial, abordada desde una perspectiva accesible y orientada a su aplicación práctica. En este espacio se presentarán “asistentes virtuales para recordar medicación, aplicaciones que leen textos en voz alta, traducción automática, generación de imágenes, redacción de mensajes y búsqueda guiada de información confiable”, detalló.
Sobre este tema, el docente señaló que “la inteligencia artificial puede transformarse en una herramienta de apoyo para la autonomía y la participación social, siempre que se la utilice con criterio y seguridad”.
Finalmente, Guillermoni reflexionó que “la tecnología llegó para quedarse, pero también la capacidad de aprender, adaptarnos y cuidarnos entre todos” y concluyó que “una comunidad informada, es una comunidad más segura”.
Se puede obtener más información sobre las inscripciones en las redes institucionales (@promocionsocialidp).

