La dirección del Hospital de Paysandú radicó denuncia policial y activó los mecanismos institucionales correspondientes tras un grave episodio de agresión registrado en el servicio de Pediatría, ocurrido el pasado jueves durante el turno vespertino. El hecho, que involucró amenazas y agresiones verbales hacia personal de enfermería por parte de un familiar de una paciente, generó preocupación en los equipos de salud y volvió a poner en foco la problemática de la violencia en el ámbito sanitario.
En diálogo con EL TELEGRAFO, el subdirector del hospital, licenciado Pierino Manfredi, explicó que la institución tomó conocimiento inmediato de lo sucedido y actuó conforme a los procedimientos establecidos. “Tomamos conocimiento del hecho y lo que hicimos fue radicar la denuncia policial, dejando bien establecido lo que pasó según nos informó el personal, ya que nos comunicamos directamente con ellos para conocer los detalles”, indicó.
Manfredi subrayó que, si bien no se registraron lesiones físicas, el impacto del episodio fue significativo. “Lo que importa en esto es que el personal está bien, pero por supuesto están preocupados, porque una vez más se repite un hecho de agresión hacia el personal de salud en los equipos de trabajo”, señaló, al tiempo que remarcó que se trata de una situación que interpela a todo el sistema. El subdirector detalló que el incidente se produjo tras el ingreso de una niña al área de Pediatría, cuando se intentaban realizar procedimientos habituales de atención. “Cuando el equipo de enfermería va a realizar estudios de rutina, como extracción de sangre y otros exámenes, el padre de la paciente comienza a agredir verbalmente a las enfermeras. A pesar de que se le explicó la necesidad del procedimiento, continuó con los agravios y las amenazas”, relató.
Ante la escalada de la situación, las enfermeras dieron aviso a la médica del servicio, quien se hizo presente y solicitó apoyo a portería. “Se le pidió al padre que se retirara, pero aun así continuó con las agresiones, generando una situación bastante extrema”, afirmó Manfredi. En ese marco, se decidió suspender el procedimiento y se dio intervención a la Policía.
PREOCUPACIÓN Y ACCIONES
Manfredi reconoció que estos episodios afectan profundamente a quienes trabajan en el hospital. “Uno va a trabajar consciente, tratando siempre de hacer lo mejor, y este tipo de situaciones son difíciles”, expresó. No obstante, remarcó que desde la gestión se actuó “en consecuencia, dentro de lo que nos corresponde”, priorizando la seguridad del personal y de los usuarios.
El subdirector adelantó además que se está trabajando en medidas concretas para fortalecer la respuesta ante situaciones de violencia. “Estamos tomando cartas en el asunto y trabajando en conjunto con los equipos del hospital en la elaboración de un protocolo que facilite el accionar de todas las partes cuando ocurren hechos de este tipo”, indicó, con el objetivo de evitar mayores daños y brindar certezas a los trabajadores.
REPUDIO DEL SINDICATO
El episodio también fue repudiado por la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), que emitió un comunicado en el que manifestó su “más enérgico repudio” a los hechos de violencia ocurridos en el servicio de Pediatría del Hospital de Paysandú. Según la organización sindical, las agresiones incluyeron amenazas de extrema gravedad y actitudes intimidantes, que pusieron en riesgo tanto al personal como a la propia usuaria.
La FFSP señaló que la situación obligó a suspender el procedimiento, solicitar apoyo policial y dar aviso inmediato a las autoridades del hospital. En el documento, la federación enfatiza que “la violencia contra el personal de la salud es inaceptable” y reclamó respeto, condiciones dignas y mayor seguridad para quienes desempeñan tareas en los servicios de salud.

