La Cata Nacional de Tomates pisa fuerte y este año, en su sexta edición, también la disfrutaron miles de visitantes.
Realizada en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, contó con diversas actividades y decenas de estands de artesanos y productores, además del patio de comidas y bebidas para todos los gustos.
La fiesta de los tomates que ya se volvió tradición y marca registrada de nuestro departamento, no solo sigue creciendo e integrando a más emprendedores, sino que está cumpliendo con el sueño de que la gente vuelva a la tierra, a lo natural, a abastecerse de sus propias huertas. Porque es un sentimiento que nace desde el momento que uno pisa esta fiesta y ve ese despliegue de tomates de todas las formas y colores; plantas que permanecen en los cajones colgando ejemplares aún verdes y otros más pintones; las variedades azuladas que jamás imaginamos ver y que motiva a degustarlo ¡ya!
“GENTE DE 20 AÑOS QUE QUIERE PLANTAR”
“Que venga la gente en familia y que se acerquen a la mesa es el momento más lindo (en referencia a la larga mesa que exhibía 70 variedades de tomates) es lo que más me gusta hacer. Se acercan, te preguntan, te cuentan e incluso te traen semillas”, señaló Alberto Castañero, el principal ideólogo de esta fiesta que lleva seis años pero que comenzó a soñarla hace casi 20. Y a todo lo que ha generado esta Cata Nacional que tiene la colaboración de otros productores y el apoyo de instituciones públicas y privadas y que sin dudas es ya un gran atractivo turístico para la zona, Castañero se confesó felizmente sorprendido por la cantidad de jóvenes que empiezan a interesarse en los cultivos. “Se ha acercado mucha gente joven a pedirnos semillas que quiere empezar a plantar en la casa. Eso no pasaba el primer año ni el segundo. Ahora aparece mucha gente de 20 años que quiere plantar, o tienen algún niño chico y quieren tener una huertita en su casa y se acercan. Por suerte porque eso se transmitió y va a pasar a las generaciones que quedan”.
Objetivos que “se van haciendo realidad; se van abriendo cada vez más puertas. Lo más importante es que la gente repite. Vienen con el calor, hacen cola y se sientan en sus sillas playeras a pasar una tarde acá”.
OPORTUNIDAD PARA MUCHOS EMPRENDEDORES
Cuando hay sueños con fecha de realización y personas que se unen para trabajar, se vuelven realidad. Y es el caso de esta Cata Nacional que sigue ampliando la cantidad y variedad de emprendedores que destinan un día de febrero para mostrar lo que hacen con orgullo. Como Nora del estand de “Tilana”, una salteña que teje en crochet formas de frutas y los tomates no fueron la excepción. “Yo tejo frutas realistas y tejí tomates. Los hago en cuatro agujas, los voy tejiendo en círculos y los hago similares a los reales”. Contó que su emprendimiento tiene ocho años y este año en Salto “fui reconocida como Marca País y eso es una ventana para visibilizar nuestro trabajo artesanal”. Esta es la segunda vez que viene a esta cata que le gusta porque “tiene mucha tradición en el tema textil y en lo que tiene que ver con técnicas ancestrales como el bordado y el tejido”. Para la Huerta Los Palmitos, es el tercer año presentes en la cata y vienen desde Carmelo, Colonia. “Tenemos una variedad de tomates, el rosado, que tiene más de 100 años y viene de mi abuelo. Con mis viejos seguimos cosechando la misma variedad de tomates”. Empezaron con la venta de conservas, pero ahora tienen mermelada de tomate rosado, salsa con ajo, orejones de tomates y varias hortalizas. “Lo que seguimos manteniendo es la tradición de hace 100 años de la familia Palma, que es seguir juntando la semilla y plantarla todos los años”.
Además de una tarde diferente donde todo está al alcance en un amplio patio gastronómico y las sillas playeras de los que se aseguraron la sombrita con el mate y el termo, se pudo disfrutar de varios espectáculos. Mate Dulce y Cascarilla, Los Zukiny, Heroica Tanguera, Banda Versátil, Delfi Falco y como cierre La Tribu Rock, amenizaron esta 6ª Cata Nacional de Tomates.
La tradicional Cata Kids este año estuvo de la mano del chef Ian Escobar, sobre todo con las variedades de cherry que a los niños le gustan tanto. Tampoco faltó el concurso de cocina a través del Ministerio de Turismo con la confección de una rosca de Pascuas con relleno de mermelada de tomates. Mientras tanto, la Cata Sensorial de UTEC arrojó un favorito: el cherry verde. Se analizaron cinco variedades: “tomate araña, cherry verde, atomic grape redondo, tomate durazno y cherry zebra verde. Luego en la tardecita hicimos degustaciones guiadas con esos tomates con la gente que se acercaba”, informó Castañero.
¡TOMATES EN TODAS LAS ESCUELAS!
En lo que respecta a los proyectos para este año, Castañero adelanto que “en el año trabajo mucho con la parte educativa y estamos llegando a escuelas y colegios desde abril-mayo haciéndolos parte. Que sean ellos los que cultiven o se hagan responsables de alguna variedad, porque cuanto más creces en variedades, más difícil es la producción. Entonces ¿qué mejor que sumar gente y si son gurises, mejor? Son niños con una maestra que los vaya orientando y la idea es hacer un proyecto que abarque Paysandú, sobre todo en las escuelas públicas y hacer como un banco de semillas vivo. La idea es empezar a recorrer lo antes posible porque en julio-agosto tenemos que plantar en las escuelas para que antes de que terminen las clases, se pueda cosechar”.
