Temporada en Las Cañas no se sostuvo durante febrero

Tras un comienzo de temporada estival con números muy auspiciosos, el humor entre comerciantes y artesanos en el balneario Las Cañas, en Río Negro, cambió sustancialmente. En buena medida la baja en la presencia de turistas es atribuida al retiro de los beneficios en la entrada que se habían dispuesto durante la pandemia, lo que aumentó los precios. Desde la Intendencia defienden el trabajo que se está realizando y justifican la medida.

Según publicó Inforío, al cabo de la primera quincena de enero la cantidad de campamentos en enero alcanzó a las 300 carpas, pero en la primera mitad de este mes se redujeron a 80. El mismo medio recabó en el lugar la opinión de acampantes, comerciantes y artesanos sobre las razones de esta situación, que fue atribuida a la suba en las tarifas: una carpa para dos personas paga 729 pesos, una carpa para 4 personas 833 pesos, una carpa para 6 personas 937 pesos y una carpa para más de 6 personas 1.093 pesos. Estos números son fruto de la eliminación de un beneficio dispuesto tras la reactivación en medio de la situación de emergencia sanitaria dispuesta en 2020 por el Covid 19, cuando se comenzó a reactivar la actividad turística, cuando se rebajó un 50%. Se entendió que era tiempo de volver a los precios “normales”. Otra de las cosas que se cuestionó fue la falta de difusión del destino.

CUMPLIENDO

Consultado por EL TELEGRAFO el subdirector de Turismo de Río Negro, Miguel García, reconoció que hubo una baja en la cantidad de campamentos, pero que no se trata de un fenómeno local exclusivamente, sino que es una tendencia general y rechazó que la causa sean las tarifas. “Es importante aclarar que no se produjo un aumento de las tarifas sino una actualización, estaban vigentes beneficios de la emergencia sanitaria del Covid, por lo que de orden correspondía adecuarlas a la realidad actual”, señaló. Agregó que incluso tras esa actualización “los precios son competitivos dentro del contexto nacional, y donde además hemos verificado por consultas, comentarios de gente conocida, que utiliza otros campings y demás, que es una tendencia general a la baja en la ocupación de los campings. Ese fenómeno excede la realidad local”, aseguró.

García destacó que la primera etapa de trabajo de parte del gobierno departamental “se priorizó la mejora de servicios básicos que hacen a la calidad del destino y que son responsabilidad del sector público”, como el restablecimiento del agua caliente, la limpieza, la seguridad, entre otras mejoras. “No son siempre lo visible, pero son claves en el funcionamiento, lucir estéticamente correcto, pasto cortadito, alguna lucecita. Pero si acampo estoy pagando por un servicio de ducha caliente, si no lo tengo, la experiencia ahí se resiente”, dijo.

DIFUSIÓN

En esta área García señaló que el departamento “durante un período prolongado tuvo su actividad turística como ausente; es evidente que desapareció el mapa turístico, y no solo desaparece como una foto que empieza como a desenfocarse, sino que no mejoró, no innovó y no promocionó”. Esto, dijo, generó un efecto de declive en el alcance tanto de Las Cañas, como de Fray Bentos, Nuevo Berlín y San Javier, “en un mundo que es altamente cargado de estrategia para atraer visitantes”.
El funcionario agregó que entienden que cualquier evaluación “debe realizarse con responsabilidad y sobre la base de elementos objetivos” y que desde la Dirección General de Turismo “venimos cumpliendo el rol que nos compete en materia de promoción y posicionamiento del destino”. En ese sentido destacó que “en apenas seis meses de gestión el departamento ha recibido medios de comunicación nacionales, regionales e internacionales, que han difundido la propuesta cultural, patrimonial y la de naturaleza que hacen a la oferta turística”.

EVENTOS

García agregó que la Intendencia ha trabajado en promoción a la par que en mejorar la infraestructura, así como en “reconfigurar eventos para desdibujar la estacionalidad, generar movimiento durante todo el año; eso fue a lo que nos comprometimos y en esa línea vamos a seguir trabajando”.
Una de las apuestas de este verano fue el dejar de organizar el certamen Reina de Las Cañas, algo que también generó discusiones a nivel local, así como de apoyar otros eventos que consistiesen en concursos de belleza, los que, no obstante, en algún caso se realizaron, como en Puerto Viejo.
En lugar del tradicional concurso, en el principal balneario de la costa uruguaya del río Uruguay se llevó a cabo Las Cañas en vivo, que en dos días de programa concitó la visita de unas 20.000 personas, se estimó.