
El edil Marcelo Tortorella salió al cruce de las declaraciones del intendente Nicolás Olivera sobre el plan “Paysandú Reverdece” y sostuvo que la decisión de seguir adelante con el proyecto, aun sin el nuevo impuesto ambiental, confirma que “no hacía falta un impuesto más”. En una postura marcadamente crítica, el curul puso el foco en lo que considera una contradicción central del planteo oficial.
“Si los fondos estaban, ¿por qué insistir con más impuestos?”, disparó Tortorella, al responder a la defensa hecha por Olivera luego de que la Junta Departamental no aprobara el nuevo tributo. Para el edil, cuando el intendente afirma que la iniciativa se ejecutará “incluso sin el acompañamiento de las ediles”, en realidad está reconociendo que la Intendencia contaba “con margen suficiente para llevarla adelante sin cargar una vez más sobre el contribuyente”.
Tortorella recordó que durante la discusión presupuestal su posición fue inequívoca. “Gobernabilidad sí, pero más impuestos no”, remarcó, al explicar por qué rechazó la creación del llamado Impuesto para la Gestión del Medio Ambiente. A su entender, más allá de los cuestionamientos jurídicos que podían formularse a la redacción del tributo, el punto de fondo sigue siendo el mismo, “la carga tributaria sobre el vecino ya es asfixiante”.
En ese marco, reivindicó la postura asumida por los ediles de Paysandú Para Arriba (Partido Nacional) y también por el colorado David Helguera (Partido Colorado), a quienes señaló como decisivos para frenar una mayor presión fiscal. “Y esto no fue un capricho político injustificado, sino una actitud de responsabilidad y de respeto hacia el bolsillo del sanducero”, afirmó.
El edil insistió en que las propias palabras del intendente fortalecen el cuestionamiento opositor. “Si el intendente Olivera sostiene hoy que el plan es viable y que cuenta con los recursos necesarios para plantar 10.000 árboles y realizar intervenciones urbanas de gran escala, la pregunta que surge inmediatamente es, ¿para qué quería, entonces, subirle los impuestos a la gente?”, sostuvo.
Para Tortorella, si la Intendencia disponía ya del vivero municipal, de recursos humanos capacitados y del presupuesto necesario, el nuevo impuesto no respondía “a una necesidad real del plan, sino a otra lógica”. En ese sentido, afirmó que “proponer un nuevo tributo parece haber sido más una ambición recaudatoria que una necesidad ambiental real”.

El legislador departamental subrayó además que la función de la Junta no es sólo acompañar iniciativas del Ejecutivo, sino también poner freno cuando entiende que se pretende avanzar sobre el bolsillo del contribuyente sin justificación suficiente. “Nuestra labor como legisladores departamentales es cuidar que los recursos públicos se gestionen con eficiencia sin recurrir constantemente al bolsillo de quienes ya pagan sus tributos”, expresó.
Aunque dejó en claro que acompaña la idea de un Paysandú más verde, Tortorella marcó que no comparte que el argumento ambiental sea utilizado para justificar más carga fiscal. “Celebramos que Paysandú avance hacia un modelo más verde y sostenible, pero insistimos; el medio ambiente no debe ser la excusa para aumentar la presión fiscal”, señaló. Y remató con la frase que resume toda su posición: “El hecho de que el plan siga adelante demuestra que teníamos razón: no hacía falta un impuesto más”.

