Alerta roja: comenzaron traslados compulsivos pero Paysandú no cuenta con cupos suficientes

Entró en vigencia la alerta roja por frío extremo decretada a nivel nacional, de plena vigencia desde ayer a las 17, la que habilita a que las personas en situación de calle sean trasladadas compulsivamente a refugios o espacios de resguardo.

El operativo se realiza mediante recorridas del Ministerio del Interior, con apoyo del Mides, y también a partir de avisos de la población al 911 cuando se detecte a alguien durmiendo o permaneciendo en la vía pública.

Tras sesión del Comité Departamental de Emergencias, el intendente Nicolás Olivera explicó que la medida permite retirar de la calle a quienes estén expuestos a las bajas temperaturas, aun cuando no acepten voluntariamente concurrir a un refugio.

“Lo que habilita la alerta roja es la evacuación forzosa de las personas que están en situación de calle”, sostuvo. En ese marco, indicó que “la fuerza pública está en condiciones –asistida en las recorridas que se van a hacer por el Mides– de poder asistir a esas personas que están en situación de calle”.
Olivera señaló que el operativo se activó a partir de recorridas, denuncias y avisos de vecinos. “Cualquier ciudadano que advierta que alguien está viviendo o está durmiendo en la calle puede llamar al 911”, indicó.

“FALTAN LUGARES”

El despliegue comenzó con una dificultad central, pues Paysandú no dispone de cupos suficientes para atender a todas las personas que podrían ser alcanzadas por el operativo. Según el estimativo manejado el año pasado, la cifra llegó a 135 personas en situación de calle durante la anterior alerta roja. La capacidad actual, en cambio, rondaría los 100 lugares.

“No están dadas las condiciones, no tenemos todos los recursos que tenemos que tener para garantizar que absolutamente todas las personas que están en situación de calle” puedan ser atendidas, afirmó Olivera. “Hoy faltan lugares”, subrayó.

El Mides cuenta con el refugio Santa Elena, con capacidad para unas 60 personas, más una vivienda para 12 mujeres. A eso se sumaron otros cupos gestionados en las últimas horas y la utilización de instalaciones del Batallón Nº 8, en el marco de la orden del Ministerio de Defensa Nacional de abrir espacios militares para alojar personas en situación de calle.

PEDIDO URGENTE AL SINAE

Ante ese déficit, el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (Cecoed) remitió una comunicación urgente al Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) para solicitar recursos que permitan ampliar la capacidad de respuesta.
Olivera explicó que será necesario “contratar, alquilar, buscar la forma para que esta gente encuentre un lugar a partir de la alerta roja”.

El intendente señaló que la Policía tendrá un papel central en la primera línea del operativo, pero advirtió que para cumplir esa tarea debe estar definido adónde trasladar a las personas. “La Policía nos va a preguntar a nosotros adónde tienen que llevar a esas personas”, expresó.

El operativo involucra a varios organismos. El Ministerio del Interior tiene a su cargo las recorridas y el traslado de las personas detectadas en la vía pública. El Mides es la referencia principal de la política nacional sobre personas en situación de calle. El Ministerio de Defensa aporta instalaciones y elaboración de alimentos dentro de dependencias propias. El INDA suministra los alimentos para su posterior elaboración y la Dirección Departamental de Salud presta apoyo sanitario.

“Por supuesto el Mides es la referencia ineludible”, dijo Olivera. De todos modos, advirtió que los cupos disponibles “seguramente” resultarán insuficientes y que, en ese caso, “el Sinae se tendrá que hacer cargo del resto”.
También señaló que no cualquier espacio puede ser utilizado como refugio. “Un lugar para alojar personas no es cualquier lugar, porque tiene que tener determinadas condiciones, capacidades, prestaciones que se nos indica desde el Sinae”, afirmó.

TRIANGULACIÓN DE CUPOS

Olivera explicó que se trabaja en una distribución de los lugares disponibles para ampliar la respuesta inmediata. “Se está haciendo un trabajo para triangular distintos cupos que se han ido consiguiendo a partir de la reunión del Cecoed”, indicó.

Según detalló, algunas personas serán derivadas al Batallón, otras a cupos en el refugio Santa Elena y otras a espacios que deberán definirse con apoyo del Sinae. “Hay una ingeniería que la está manejando la gente del Mides con el refugio”, señaló.

El intendente descartó que los faroles comunitarios puedan utilizarse como alternativa, al señalar que “no tienen las condiciones mínimas necesarias”.

OLIVERA CUESTIONÓ FALTA DE CONTACTO DE CIVILA

En su condición de presidente del Congreso de Intendentes, Olivera manifestó sorpresa por no haber sido contactado por el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, ante la puesta en marcha de la alerta roja. “Como presidente del Congreso, siendo la primera referencia en este tema el Ministerio de Desarrollo Social, y siendo un tema en el que se ha decretado la alerta roja y sabemos que es un problema nacional que impacta en todas las intendencias, a mí como presidente del Congreso me llama poderosamente la atención que no he recibido un solo llamado del ministro de Desarrollo Social”, afirmó.

“Sinceramente me resulta extraño que frente a un tema de tamaña envergadura no hemos recibido un solo llamado del ministro de Desarrollo Social”, agregó.

Olivera señaló que el Cecoed permanece prácticamente en sesión permanente durante la implementación del plan. No obstante, reiteró que “no tenemos las condiciones, no tenemos todos los recursos que tenemos que tener para asegurar el éxito del operativo”, concluyó.