
Ya hay más de 30 interesados privados en participar en una convocatoria pública, en el segundo semestre de este año, para llevar adelante la iniciativa de que Uruguay se convierta en productor y exportador de hidrógeno verde.
Así lo expuso el ministro de Industria, Energía y Minería (MIEM), Omar Paganini, en el IV Foro Económico “La descarbonización de la economía y el potencial del hidrógeno verde”. Además de subrayar las ventajas con las que cuenta Uruguay para convertirse en productor y exportador, anunció que actualmente hay más de 30 interesados privados que buscan dar forma a la propuesta presentada en el data room de H2U, de cara a una convocatoria pública que se lanzará en el segundo semestre. También señaló que se han acercado proyectos de más porte por fuera del plan piloto, orientados a la exportación y a aplicaciones como la producción de fertilizantes verdes y de energía para flota pesquera. El ministro subrayó que Uruguay dará apoyo a todas las inversiones que cuenten con compradores y tengan resuelta su parte comercial.
El evento, organizado por la Cámara de Comercio e Industria Uruguayo-Alemana (AHK Uruguay), la Fundación Konrad Adenauer (KAS), la Embajada de Alemania en Uruguay, la Embajada de Uruguay en Alemania y el Ministerio de Relaciones Exteriores, se desarrolló este viernes 25 de junio en el Club de Golf de Montevideo.
Paganini destacó la importancia de la descarbonización a nivel mundial, especialmente a la salida de la pandemia. En ese contexto, “el hidrógeno verde asoma como una de las apuestas fuertes del mundo desarrollado”, cubriendo espacios que no cubren las tecnologías actuales. Entre ellos se encuentra aquel destinado “a las emisiones del transporte de carga”, señaló.
Recordó que aunque solo el 4% de la flota uruguaya está compuesta de camiones, estos representan el 40% de las emisiones. Por ello, consideró que el hidrógeno verde será clave en la descarbonización del transporte de carga, así como en la de la industria. Esto es relevante, teniendo en cuenta que actualmente el transporte representa los dos tercios del consumo de combustibles fósiles en Uruguay. Estos, a su vez, componen el 37% de la matriz energética total, precisó el secretario de Estado.
Acotó que “Uruguay tiene que estar en esta ola”, no solo por los beneficios que implica para su matriz energética, sino por las ventajas con las que cuenta nuestro país en el escenario regional y mundial.
Matriz renovable
Estas ventajas consisten en que Uruguay ya ha realizado su primera transformación, que hoy permite que el 97% de su matriz eléctrica sea renovable. Además, Paganini explicó que en materia energética Uruguay cuenta con complementariedad entre la energía solar y la energía eólica, lo que no ocurre en zonas de países como Chile o Argentina, en las que “lo que falta en un lado, sobra en el otro”.
Además, solo si se toma en cuenta lo que ocurre onshore –en tierra–, nuestro país tiene la capacidad de producir 20 veces más energía eólica, y si le suma lo offshore esta cifra puede superarse. En cuanto a la energía solar, se puede multiplicar hasta por 100. “Es nuestra primera ventaja comparativa”, dijo Paganini, quien añadió que la segunda es nuestra estabilidad jurídica e institucional. Si bien esto es reconocido en la interna, “vale la pena” explicárselo al mundo, señaló.
“Estamos hablando de lograr una infraestructura a nivel global, a largo plazo”, y por ello se toman decisiones de inversión “que no son de recuperación rápida y que, por lo tanto, requieren garantías y seguridades”. En ese sentido, “estamos excelentemente posicionados” a nivel global, afirmó el ministro.
El secretario de Estado también explicó que se ha reunido con autoridades alemanas para avanzar en acuerdos que promuevan el hidrógeno verde y recordó que se realizó un estudio de prefactibilidad con el puerto de Rotterdam, a la vez que se están contactando otros actores interesados en el exterior.
En este contexto, Paganini dijo que considera que para Uruguay lo más importante no es constituir un enclave exportador, sino “desarrollar una curva de aprendizaje propio, con capacidades endógenas”. “Sin duda es muchísimo más valioso, no solo porque esto evidentemente genera empleo de calidad”, sino porque además permite crear tecnología y know-how –saber cómo– en muchas áreas de la economía”, evaluó.
A esto se suma que “Uruguay tiene que descarbonizar su matriz”, lo que, a su vez, permite innovar. Por ejemplo, puede haber una oportunidad para la generación de metanol en el complejo forestal-celulósico, explicó el jerarca. El ministro subrayó que la estrategia del hidrógeno verde en Uruguay debe ser elaborada con una visión a largo plazo. Por ello, se creó un grupo interinstitucional, en el que participan el MIEM, el Ministerio de Ambiente, UTE y Ancap.

