De Las Vegas a Colombia, pensando en Egipto

Francisco Llanes tiene una dura agenda por delante.

El sanducero Francisco Llanes fue nuevamente tenido en cuenta por el capitán de la selección uruguaya de tenis, Enrique Pérez Casarino, para afrontar la serie ante Nueva Zelanda en Las Vegas, los días 4 y 5 de marzo, en la que los celestes intentarán evitar el descenso al Grupo Mundial II.
El equipo estará encabezado por el salteño Pablo Cuevas, que volverá a defender a la Celeste. Además, estarán Martín Cuevas, Ariel Behar, Ignacio Carou y el sanducero Llanes.

La serie se disputará en cancha dura, en el Darling Tennis Center de Las Vegas, Estados Unidos, sobre cancha dura “hard”, algo que no es tan habitual para los celestes.
Para Llanes, la particularidad se dará dado que deberá definir un lugar con Franco Roncadelli, que también viajará a Las Vegas, según explicó el propio sanducero a EL TELEGRAFO, más allá de que está confirmado en la página web de la Davis.

“En esta serie vamos a ser favoritos. Me nominaron pero la idea es jugar con Roncadelli allá; vamos a jugar unos partidos y el que gane va a quedar en el equipo. Eso es bueno, sobre todo porque los dos vamos a poder tener esa experiencia y a todos nos suma”, dijo el tenista.
Llanes no para. Radicado en Buenos Aires, se ha dedicado de lleno a la pretemporada y ha comenzado a competir en algunos torneos en la vecina orilla, con la idea de llegar a Las Vegas de la mejor manera.

Pero además, tras esa participación en la Davis seguirá de largo. “Lo bueno de esto es que desde Las Vegas voy a seguir jugando en Colombia, dos semanas en un par de torneos Futures de 25 mil dólares. Después la idea es estar en otros dos en Rosario, así que desde la Davis no pararía. Y está en carpeta un viaje a Egipto por seis semanas”, destacó.
Hoy, Llanes afrontará el partido de octavos de final en la bonaerense Dolores. “Es un torneo de muy buen nivel, voy metiendo dos partidos y mañana (hoy) juego octavos. Empecé el año con mucha confianza, y estar en Buenos Aires significó un cambio radical para mí”, explicó. Y sumó: “Cambié mucho en esta pretemporada, en muchos aspectos. Metimos seis semanas intensas cambiando varias cosas técnicas que adapté enseguida, como el drive, el saque y demás. Pero también estoy usando mejor mi energía, con sicólogo nuevo, así que todo el trabajo ha sido muy bueno”.

La intriga era ver si todo lo positivo que apareció en los entrenamientos podía extenderse a los partidos. “Esa era la duda, ver si con el estrés de los partidos podía mantener el nivel, y la verdad es que vengo cumpliendo. Estoy muy contento de haberme radicado en Buenos Aires”, sentenció.