“Es muy importante tener herramientas para producir carne en verano”, dijo Álvaro Simeone

Álvaro Simeone realizó la jornada anual de verano de la UPIC en Facultad de Agronomía.

El destete precoz es una tecnología de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC) que a nivel del sistema de producción se está usando bastante generalizado en el país. “En las condiciones de sequía que se dieron este verano, el destete precoz juega un rol muy importante”, señaló a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Álvaro Simeone, director de la UPIC al término de la jornada realizada el pasado jueves en las instalaciones de la Estación Experimental Dr. Mario A. Cassinoni (Eemac) de Facultad de Agronomía.

La actividad denominada “Teoría y práctica de tecnologías de producción para sistemas ganaderos durante el verano, analizó la suplementación con grano de lupino a novillos en sorgo forrajero; manejo de terneros de destete precoz; producción de sorgo granífero y alternativos forrajeros pensando en el pasto de otoño-invierno.
Explicó que cuando se realiza destete precoz, a los seis meses de vida, “el ternero pesa lo mismo que si hubiera permanecido al pie de la vaca. Ahí tenemos detectados ciertos desfasajes entre las recomendaciones del libro, y lo que efectivamente pasa a nivel de producción”, dijo. En realidad, “es como se hace el acostumbramiento: 1 kilo de fardos respetando los 30 centímetros de frente, suministrando 200 gramos por día. Esto que parece una receta, muchas veces no se sigue este protocolo, y ahí el ternero de destete precoz, termina siendo un animal que tiene menor performance, que si hubiera permanecido al pie de la madre”.
Por eso es que en la jornada, “hicimos hincapié en esto, y la importancia de respetar los protocolos de acostumbramiento, respetar el suministro de forraje al 8%, con suplementación al 1% de peso vivo, detalles importantes para el éxito del sistema”.

LUPINO A NOVILLOS

En esta investigación “somos moderadamente optimistas”, dijo el docente e investigador de la Eemac. “El sorgo forrajero constituye un recurso clave en los sistemas de producción de carne. Concentrás mucho ganado en poca área, aliviando las praderas durante el verano, en especial las que tienen un componente de festuca, ya que apurar el pastoreo no es recomendable en verano, de acuerdo a lo que indican los especialistas en pasturas”, dijo.
Para Simeone “tener mucho ganado por hectárea y tener ganancias altas es difícil. Por eso en nuestro trabajo lo que hacemos es, poner mucho ganado por hectárea, pero para tener ganancias de un kilo por día, suplementamos”.

Las experiencias con DDGS (granos de destilería de maíz desecados con solubles) con burlanda de sorgo “han sido excelentes”, aclara. “El año pasado se dio solamente de sorgo forrajero 400 gramos, y con burlanda de sorgo 1,400 por kilo. Hay un kilo de diferencia por darle el 1% de peso vivo a esos novillitos, que da una conversión de 3,5 a 1, lo cual es excelente”.
La pregunta que se hace Simeone es: “¿existe alguna otra alternativa que no sea el DDGS, que se pueda adecuar a este tipo de manejo?. Y ahí surge el lupino. Cuando se miran los datos de lupino y el DDGS, vemos que el DDGS tiene 3 megacalorías y 30% de proteína cruda. El lupino 3 megacalorías y 35% de proteína cruda. La diferencia es que la proteína del lupino es más degradable, ¿y nos permitiría degradar más rápidamente la fibra del sorgo y consumir más, teniendo una respuesta aditiva con estímulo y la performance ser mejor?. Esto no lo sabemos”, acotó Simeone “y la única respuesta es haciendo experimentación, que es en lo que estamos”, dijo.

En la jornada del jueves se le mostró a los asistentes, un experimento con novillos livianos, intermedios y pesados, todos en sorgo forrajero, con y sin lupino. “Los datos previos vienen siendo alentadores para el caso del lupino”, indica el investigador.
El costo en la actualidad del lupino a nivel comercial es de U$S 340 la tonelada. “Si mejora la respuesta del DDGS, puede justificarse mientras el DDGS está a U$S 280”. Aclaró que el lupino “es un grano nuevo que no tiene precio de mercado, son negocios que se han hecho, nos ayudan estos coeficientes técnicos a ponerle precio al lupino. Podrá valer 10% más que el DDGS, 20% menos que el expeller de girasol o el mismo precio. Preguntas que necesitamos responder. Para eso debemos generar la información”, precisó.

DESTETE A CORRAL

En la jornada se mostró el experimento que se viene realizando en la Eemac. “Tenemos aquí la posibilidad de mostrar que un ternero puede pesar más que si hubiera estado al pie de la vaca. Y lo que queremos no es tener un ternero de 150 kilos, sino de 220 kilos, generándose aquí el Destete Precoz a Corral (DPC)”.
“Aquí el desafío es hacerlo más barato”, apunta el investigador. “A diferencia de lo que sucede en el Destete Precoz a Pasto, en donde le damos al ternero una ración de 18 o 19 por ciento de proteína para complementar la deficiencia que tiene el forraje durante el verano. La pregunta es: ¿si los consumos en lugar de ser un kilo de ración, pasan a ser de 3 kilos de ración, es necesario que tenga 18% de proteína?”.

“Hicimos varios estudios en donde fuimos bajando el nivel de proteína, abaratando el costo de la ración, y lo que hicimos en este experimento es muy sencillo. En base a una tecnología de la UPIC, que es darle ración con fibra incluida, que tiene granos enteros de avena”, sostiene.
“Tenemos unos terneros con 18% de proteína, y otros terneros con 14% de proteína consumiendo “al libitum”. La pregunta es: ¿estoy dando una dieta en la de 18% que vale U$S 420 la tonelada, versus esta que sale U$S 320 (30% menos). Capaz que obtengo la misma performance con una dieta mucho más barata, inclusive capaz que se deprime, pero tal vez la depresión en la performance con 14% de proteína no es tan significativa y me justifica darle igual?”.
“Nos parece una idea interesante y desafiante”, acota Simeone, “porque cuando uno dice ración de destete precoz menciona 18% de proteína. En realidad esa lógica sale del pasto, pero cuando hablamos de DPC son muchos gramos de proteína, y por lo tanto tal vez no es tan importante niveles altos de proteína, y abarato el costo de la dieta y mejoro el resultado, y en eso está trabajando la ingeniera agrónoma Victoria Burjel Bide”, finalizó.