Parte de la educación privada atraviesa un momento delicado. Al cierre de tres colegios en Montevideo, se suman otros varios que evalúan seguir ese mismo camino este año. Los centros que aparecen más comprometidos comparten algunas características: suelen ser instituciones de pequeño y mediano porte, con menos de 300 alumnos, y del área metropolitana. Los motivos son diversos: los hay financieros, de gestión y casi todos acentuados por la crisis desatada por la COVID-19. Aunque también late detrás de todas ellas un “denominador común” que es el demográfico: una baja matrícula que responde al desplome de la natalidad que impacta en toda la educación nacional, pública y privada.
“Hay desafíos nuevos, como la baja natalidad que está impactando muy fuerte en la educación inicial” y este fenómeno redunda en una pérdida de inscripciones escolares que afecta al sistema en su conjunto, explicó la presidenta del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Virgina Cáceres. Según reportó la ANEP, en 2022 cayeron un 22% las inscripciones en los niveles de tres años, de inicial.
Si bien no hay registros sistemáticos en el sector privado, la curva demográfica descendiente en Uruguay explica, en parte, que la matrícula de los colegios caiga en términos globales cada año. De hecho entre 2025 y 2030 Uruguay tendrá la matrícula escolar más baja desde que existen registros, producto del declive de fecundidad –en particular, la adolescente–, según las proyecciones de ANEP.
En ese contexto, la caída de la matrícula en la educación inicial registrada en los dos últimos años rondó el 10% y no respondió a una disminución de la cobertura ni al traspaso de alumnos al sector privado, sino al impacto de la baja de la cantidad de nacimientos en Uruguay muy acentuada en 2016, cuando se produjo un descenso de 25,4%.
Actualmente la tasa de fecundidad en Uruguay se ubica en 1,4 hijos por mujer –cifra inferior a la fecundidad de reemplazo, de 2,1– con un total de 35.000 nacimientos por año en promedio. A principios de la década del 2000 superaban los 50.000. Informes oficiales en revisión proyectan 65.500 escolares menos al terminar esta década.


