Solicitada: Muy preocupante

Nos hemos enterado de las denuncias que presentó el teniente Nelson Duarte sobre irregularidades constatadas en el Ejército. Según esas denuncias funcionarios de alto rango cometieron ilícitos graves, y no hubo sanciones acordes.

Más aún, la primera denuncia presentada por el teniente, fue en noviembre de 2020 y, oh casualidad, cierran la investigación el último día del gobierno del Frente Amplio, el 14 de febrero de 2020. En ese caso se denunció que desde el 2000 al 2013, soldados colocaban piscinas para la empresa Akeless, por orden superior sin autorización del comando. Esto se probó y solo hubo una pequeña sanción administrativa para quien cometió ese flagrante delito. Otra denuncia era sobre un oficial de alto rango propietario de una empresa, para la cual se construían porteras y otros elementos.

En el 2020, durante la actual administración se presenta otra denuncia. Esta vez con video en el que se veía que en una camioneta del jefe de Servicios de Parque del Estado, bajaban 30 packs de cerveza y whisky comprados en el lado brasilero del Chuy.

En la investigación el oficial dice que compró todo en la estación de Ancap del Chuy, aunque, por supuesto, no presentó boletas. Es una situación muy grave ya que haya comprado las bebidas del lado brasilero o del uruguayo, no lo puede hacer en un vehículo oficial y personal de su unidad.

Creo que es gravísimo. Al teniente Duarte lo mandan a su casa, cobrando el sueldo y cuando pregunta la razón le dicen que es por su seguridad. Su abogada solicitó una reunión con el ministro de Defensa Javier García pero este nunca les contestó.
Al momento lo que ha pasado es que a Duarte lo sancionaron por ir al programa Desayunos Informales sin autorización. Yo mismo le he preguntado al ministro por las denuncias y no me ha contestado. Saquen sus propias conclusiones.
David Doti