El HZ (culebrilla) es una enfermedad producida por una reactivación del virus latente varicela-zóster, que afecta a los nervios periféricos y a la piel, donde puede producir pequeñas ampollas dolorosas en forma de anillo agrupadas a lo largo de la zona de distribución del nervio (dermatoma).
Está producido por el mismo virus que la varicela, siendo una reactivación de éste a nivel de los ganglios nerviosos, donde permanece en estado latente para irrumpir en determinadas circunstancias de salud en forma de herpes zóster.
Se puede presentar a cualquier edad, aunque lo más común es que aparezca en mayores de 60 años y/o en personas con un sistema inmune comprometido. El 95% de la población ha sido expuesta durante la infancia y el 30% de estas personas tienen luego el riesgo de padecer HZ.
Factores de riesgo
Edad: mayores de 50 años.
Inmunidad debilitada por:
–Cáncer u otras enfermedades que interfieren con la respuesta inmunitaria (autoinmunidad, trasplantados)
–Quimioterapia.
–Medicamentos inmunosupresores, corticoides.
–Infección por VIH.
Cuadro Clínico
Suele presentar múltiples vesículas agrupadas en ramillete, que asientan sobre una base eritematosa y se disponen en uno o más dermatomas. Los que se afectan con mayor frecuencia son los de localización torácica (55%), luego el trigémino (20%), los lumbares (13%), los cervicales (11%) y los sacros (2%). Las lesiones cutáneas suelen ser unilaterales. En el 80% de los casos, la erupción es precedida por dolor en el área afectada; un menor número de pacientes pueden referir astenia, decaimiento, fiebre o cefalea. En la mayoría de los casos, el HZ tiene buena evolución, sin causar problemas futuros.
Diagnóstico diferencial
Herpes simple. Colecistitis Queratitis ulcerativa. Glaucoma agudo de ángulo cerrado. Neuralgia del trigémino. Apendicitis aguda.
Diagnóstico: se hace por la historia y el examen clínico. Solicitar VIH ante dudas diagnósticas, solicitar prueba de PCR.
Complicaciones
–Neuralgia post-herpética: dolor en los nervios afectados, que persiste más de 3 meses (se da en el 15 -18%)
–Toque oftálmico.
–Compromiso neurológico: encefalitis, parálisis facial, problemas de audición y equilibrio.
–Evolución múltiple y diseminada.
–Hepatitis.
–Sobreinfección bacteriana de las lesiones.
Tratamiento
Se debe hacer antes de las 72 horas de evolución. Incluye combinar medicamentos antivirales y analgésicos.
Pronóstico
En niños suele ser un proceso benigno, pero en el caso de los adultos puede convertirse en una enfermedad muy debilitante, ya que puede provocar grandes dolores. En el 4% de los casos reaparece un segundo brote de herpes zóster y hasta en un 30% en el caso de infectados por VIH.


