Para la Dra. Natalia Trenchi, es fundamental la dupla “educación salud” en el desarrollo y salud mental de niños y adolescentes, por lo que valoró el espacio que en el ámbito del Congreso Nacional de Psiquiatría Pediátrica y Especialidades Afines, se le dedicó a este vínculo, y en el que esta referente dio cierre con una conferencia sobre “Educadores hoy: un desafío renovado”.
“En realidad me parece que tiene gran fuerza el mensaje de haber dedicado toda una mañana en el congreso a trabajar hacia la educación, porque es muy importante la dupla educación – salud”, significó, entendiendo que muchas veces no se le presta la atención debida. “Entonces esto de reforzar los vínculos de salud – educación en un momento en que todos estamos tan preocupados por la realidad social, creo que fue bien importante”, destacó en diálogo con EL TELEGRAFO.
La reconocida psiquiatra especialista en niños y adolescentes y también docente, entre otras reflexiones, celebró el rol del psiquiatra pediátrico hoy, muy distinto al de algunas décadas atrás, cuando “la psiquiatría se ejercía adentro del consultorio exclusivamente. Ver cómo la salud mental salió y trabaja en la comunidad, forma parte viva de los grupos, me parece maravilloso, me resulta muy gratificante”, apuntó. En esa línea, también refirió a “la avidez de los educadores por saber, por informarse, por mejorar su práctica”, lo que en realidad “no es novedad” para quien así lo ha podido constatar en las conferencias que ofrece a educadores permanentemente en recorridas por todo el país. “Yo puedo asegurar que siempre los educadores están muy ávidos en recibir” información e insumos, y en su mayoría “por iniciativa propia”, afirmó.
GESTOS DEL EDUCADOR EN EL AULA
En lo que respecta a su presentación, se enfocó en “dar algunas guías concretas y sencillas de cómo pequeños gestos del educador en la institución, puede tener una gran repercusión en la vida y en la construcción de ese niño”, indicó. Aportó “algunas estrategias”, y apeló a una historia real como fuente de inspiración y motivación. Se trata de la experiencia de “una directora de una escuela de Las Piedras que fue una niña de la calle, que repechaba en las ferias. Terminó estudiando Magisterio y llegando a ser directora de escuela gracias a que escuchó cuando era niña a una maestra decir ‘esta niña es brillante’. Ella dice, ‘yo me lo creí, y eso fue lo que me alimentó para seguir y seguir’”, relató.
“Me pareció una historia divina y tuvo mucha repercusión porque uno sabe lo importante que es la palabra de un educador, sabe que cuando establece vínculo con un niño, le está mandando un flujo importantísimo de información, de mensajes verbales y no verbales”, que incluyen “confianza, esperanza y una cantidad de cosas que a ese niño lo puede cargar para siempre. Y también se puede dar la contraria y lamentablemente mucho se da, que el mensaje del educador sea negativo y empuje al niño al pozo”, observó. “Eso mide el poder que tiene el educador” de “incidir en la construcción de los seres humanos”, reafirmó.
“DELIMITAR RESPONSABILIDADES”
Más allá de estas consideraciones, Trenchi hizo hincapié en otro aspecto también a tener en cuenta, como lo es el recordar que “los gurises se crían en un ecosistema, cuyos principales protagonistas son las familias, después la escuela”, pero “todos ellos atravesados por una cultura y una realidad y que ninguno tiene todo el mango de la sartén en la mano”, puntualizó. Una manera de “decirle a los educadores ‘ustedes son poderosos, pero ojo, tampoco se dejen adjudicar todos los problemas’”, observó.
Precisamente, en problemas como drogradicción o violencia, habitualmente se escucha responsabilizar a que “falla la educación”, dijo la entrevistada, entendiendo que “falla la educación pero no la de la escuela exclusivamente”. En este contexto, consideró pertinente “delimitar un poco responsabilidades”, y al mismo tiempo tener en cuenta cómo se puede lograr un mayor impacto desde el rol del docente “si por ejemplo logra una alianza con la familia, y ahí la diferencia puede llegar a ser mucho mayor y mejor”, subrayó.
“UNA SINERGIA MUY GRANDE DE SISTEMAS”
“Realmente estoy convencida de que lo que puede hacerse desde la escuela es muy importante. Por suerte tenemos un amplio porcentaje de niños uruguayos escolarizados. La escuela no va a poder suplir el daño que hace la pobreza infantil, por ejemplo, que no es culpa de las maestras, pero puede dar herramientas para que de repente la pobreza solo deje huellas económicas pero no mentales. Pero no es tan fácil, es necesaria una sinergia muy grande de sistemas para que esto mejore”, opinó. Para el cierre de la charla eligió una frase de Clemente Estable, que versa: “porque el ser humano es cada vez más poderoso, educar es cada vez más importante”. Para la expositora, estas palabras realmente “empoderan a los educadores”.
“Con esto de la invasión de la inteligencia artificial parece que uno se siente amenazado de que le van a sacar trabajo o función, o rol, y en realidad que exista todo eso significa que los humanos somos cada vez más necesarios para poder pensar sobre eso, para poder utilizarlo para bien y ahí están todos los adultos en general, pero los educadores cumpliendo un rol muy importante también”, concluyó.


