Encuentro sobre Alzheimer se vivió en la Sociedad Suiza de Paysandú

En la sala de actos Escribano Juan Carlos Gervasoni, de la Sociedad Suiza de Paysandú, tuvo lugar una actividad dedicada a abordar un importante tema de salud: el Mal de Alzheimer y otras demencias. A partir de una propuesta de la vicepresidenta de la Sociedad Suiza, Ana María Magnin, y con el respaldo de la comisión directiva de la institución, se invitó a la señora Marta Passarello, vicepresidenta de ADAP (Atención de Alzheimer en Paysandú), a realizar un encuentro sobre el tema, convocando a familiares y público en general. La respuesta de la comisión de ADAP fue inmediata y afirmativa. Las dos instituciones acordaron abrir este espacio de conocimiento e intercambio en setiembre, mes mundial del Alzheimer, y convocaron a una charla del doctor Gustavo Curbelo.

Una realidad muchas veces ignorada

Ante un público atento, que colmó la sala, Curbelo logró captar la atención de todos y propiciar un diálogo fructífero. Con el conocimiento y la eficiencia que lo caracterizan, se refirió al Alzheimer como un tema muchas veces ignorado y no reconocido en sus dimensiones personales –para quien lo sufre– y sociales –para la familia, cuidadores y entorno en general–. Este mal, al igual que otras demencias, puede ser detectado tempranamente por las manifestaciones visibles en la conducta de la persona afectada. La detección precoz permite emprender acciones que repercutirán positivamente en los pacientes, señaló. Involucrarse y conocer el tema lleva a los familiares, cuidadores y entorno a cultivar un relacionamiento más eficiente, destinado a hacer menos desgastante la situación. Uno de los lemas de ADAP es “cuidar al cuidador”, recordó. Destacó además la importancia de la estimulación cognitiva, física y social para quienes padecen esta enfermedad. Estos tres campos resultan fundamentales para ralentizar su avance y mejorar el bienestar de los pacientes.

ADAP: 19 años al servicio de los afectados por el Alzheimer

La charla fue también oportuna para recordar los 19 años de trabajo de ADAP, que se cumplen en octubre. Esta institución tuvo su origen el 21 de setiembre de 2005, con una actividad realizada en el patio de EL TELEGRAFO, en la que el doctor Curbelo se reunió con familiares de personas diagnosticadas con Alzheimer que buscaban un lugar donde pudieran recibir atención y apoyo.
La asociación comenzó a funcionar el 18 de octubre de 2005, en el Instituto Canadá. En 2007 se trasladó a la Sociedad Israelita y, entre 2008 y 2009, abrió su sede actual en Washington 843, casi Batlle Berres, mediante un acuerdo con la curia. Allí funciona su centro diurno, que atiende de lunes a viernes, de 15 a 17, aplicando lo expresado anteriormente: estimulación cognitiva, física y social. Se accede mediante solicitud, con constancia médica de diagnóstico exacto, vacunas contra la COVID-19 y recomendación de vacuna antigripal.
Habiendo comenzado a trabajar con voluntarios, actualmente cuenta también con profesionales médicos, psicólogos, psicomotricistas, profesores de educación física, música y expresión plástica. El director técnico es Gustavo Curbelo, apoyado de forma permanente por el doctor Marcelo Luaces en las consultas que se presentan. Mensualmente se llevan a cabo reuniones con familiares para el intercambio de ideas y consultas, y se realizan audiciones semanales para difundir el trabajo de la institución. Acercarse a ADAP como socio, voluntario o apoyo logístico es contribuir a fortalecer el quehacer de muchas personas que desinteresadamente se ocupan de los enfermos de Alzheimer y otras demencias, se expresó.