Gobierno descarta decreto de esencialidad por paros en frigoríficos

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, descartó que el gobierno vaya a decretar la esencialidad de la faena vacuna, una medida reclamada por las gremiales agropecuarias para evitar mayores perjuicios a los productores, con base en una frecuente activación de paros sorpresivos en los frigoríficos durante las últimas semanas.
Esos paros, resueltos por la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica), se realizan luego de varios meses de negociaciones en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y sin arribar a un acuerdo en los Consejos de Salarios entre los trabajadores y las empresas, nucleadas en la Cámara de la industria Frigorífica (CIF) y en la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu).
No se programaron nuevas instancias de diálogo al cierre de 2024 y así se perfila como resolución que el Poder Ejecutivo laude sobre las nuevas pautas salariales, retroactivas al 1° de julio de este año.
Mattos admitió que tras el planteo de las gremiales de productores, se hizo una consulta al MTSS sobre la aplicación de la esencialidad, existiendo como respuesta que no es aplicable en estas circunstancias.
“No aplica esta norma porque no está en riesgo ni la seguridad pública, ni la salud pública ni hay riesgo de vida, hay un muy parcial desabastecimiento, no está en riesgo la estabilidad en ningún sentido y por lo tanto, no es aplicable la norma en este caso”, detalló el ministro.
Añadió que se trata de “un tema de interés general” y que si se sigue agravando “habrá que evaluarlo”, pero que de momento, tras las consultas jurídicas, “no aplicaría (decretar la esencialidad) en este caso, más allá de reconocer que todo este conflicto genera importantes pérdidas para distintos sectores, especialmente para el sector productor”.

Perjuicios al productor

Mattos señaló que los paros sorpresivos dispuestos por el sindicato “muchas veces implican el no procesamiento de ganados que se embarcan, generan una distorsión y pérdidas importantes del sector productivo, especialmente cuando en forma inadecuada se dejan ganados en los corrales de los frigoríficos, en algunos casos por varios días, lo que genera toda una distorsión”.
Explicó que, por un lado, hay un perjuicio económico inmediato, dado que los productores no reciben el pago que corresponde por esos animales remitidos a faena, pero no es ese el único problema. A esto se suma “la pérdida de peso y del estado de los animales al retornar después de varias horas de transporte, en camiones adecuadamente dispuestos para tal fin, pero hay lógicamente una distorsión, hay pérdidas de kilos de los ganados, hay un tema que afectación del bienestar animal, de la imagen del país”.

La cláusula de cuarentena

En Uruguay, una exigencia sanitaria amplía el inconveniente para el productor. “Tenemos una condición que está negociada en los protocolos sanitarios firmados especialmente con la Unión Europea y con China, que establece un período de permanencia de 46 días. Si el animal sale de un determinado predio y va hacia la industria frigorífica y no se procesa y esos animales tienen que retornar al establecimiento, el productor por 46 días no lo puede volver a remitir porque se viola lo que es una cláusula de cuarentena que está específicamente expresada en los protocolos firmados por el Uruguay a efectos de evitar el riesgo de enfermedades infectocontagiosas”.
El regreso de esos animales determina que durante dicho período deban ser manejados, en lo nutricional y sanitario, de modo de prepararlos para una futura remisión, todo lo cual incrementa los costos productivos.
La preocupación aumenta en las gremiales agropecuarias, en tanto hay casos de pérdidas muy importantes con afectación a productores de todo tamaño en los sistemas productivos, en todo el territorio. Asimismo, manifiestan que se sienten rehenes de una situación en la que no pueden intervenir.
En el gremialismo agropecuario ponen el foco en la necesidad de potenciar la exportación de ganado en pie, una alternativa comercial que habitualmente es cuestionada por industriales y trabajadores de los frigoríficos.