Dr. Ricardo Diez: Cannabis (CB); efectos adversos para la salud

El cannabis es una planta cuya resina, flores y hojas se utilizan para la elaboración de sustancias psicoactivas como marihuana y hachís y el aceite de hachís. Esta planta es conocida en botánica como Cannabis Sativa y sus efectos psicoactivos se deben a uno de sus principios activos: el tetrahidro cannabinol o THC. Estos preparados reciben distintos nombres: porro, canuto, peta, joint. Existe una importante herencia en el inicio del consumo de cannabis.
Las personas que han tenido o tienen problemas psiquiátricos, respiratorios, cardiovasculares o alérgicos son especialmente vulnerables a las consecuencias negativas del consumo de CB.
Efectos inmediatos del consumo de CB: Al consumirse fumando, sus efectos pueden sentirse inmediatamente y duran dos a tres horas.
El THC tiene una vida media aproximada de una semana, lo que significa que una semana después de consumirlo, el organismo no ha conseguido eliminar más que el 50%. Aunque una persona sólo consuma los fines de semana, no habrá tiempo suficiente para que se elimine completamente y se irá acumulando en su cerebro, produciendo varios de sus efectos.
Luego del consumo se produce lo que se llama “borrachera cannábica”, con sequedad de boca, enrojecimiento ocular, taquicardia, descoordinación de movimientos, risa incontrolada, somnolencia, alteración de la memoria, atención y de la concentración. Efectos a largo plazo: problemas de memoria y aprendizaje, peores resultados académicos, dependencia (7-10 % de los que lo prueban), trastornos emocionales (ansiedad, depresión) y de la personalidad, enfermedades pulmonares y determinados tipos de cáncer, arritmias, psicosis, esquizofrenia (sobre todo en individuos predispuestos).
Situaciones especiales:
Adolescencia: el cannabis provoca cambios neurobiológicos durante el período de maduración cerebral. El inicio temprano del consumo se asocia con la aparición de trastornos mentales en la edad adulta, como ansiedad, depresión y psicosis.
Embarazo: aumento del riesgo de bajo peso al nacer, alteraciones mentales en el niño.
En suma; frente a un inicio o consumo de CB es vital: Saber la tolerancia del consumidor, conocer cómo afecta a la persona. Considerar el método de consumo: fumado, vaporizado, comestible. Evitar la mezcla con otras sustancias. Sus efectos se potencian con consumo de alcohol, drogas estimulantes del cerebro y alucinógenos. Conocer la variedad y dosificación. No conducir vehículos bajo efectos del CB por la alteración en la coordinación y atención. Atención en la salud mental. Tomarse un descanso cada tanto. Considerar riesgos a largo plazo. Control con profesional de la salud.